
Utopía Medieval El Renacer |
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| | En busca de ayuda(privada) | |
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Church

Cantidad de envíos: 29 Fecha de inscripción: 09/06/2010
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 | Tema: En busca de ayuda(privada) Sáb Jun 12, 2010 10:10 pm | |
| Era ya muy de noche, sus andanzas en los Montes Helados de Drasnia se habían quedado en un mero recuerdo del pasado, ahora debía de buscar su futuro en nuevas andanzas guiadas por su compañera. A ambos lados del camino, hileras de árboles que no dejaban mostrar la luz blanquecina que emanaba Deòir. El camino era de tierra con algunas piedrecillas, debido a que había llovido recientemente por ahí, la tierra se encontraba húmeda, por lo que sus botas se clavaban con facilidad pero, costaba más de sacarlas. La joven Church tenía miedo de aquel paraje, apenas veía nada en la oscuridad de la noche, se esforzaba en ver lo que tenía en el horizontes y así no darse sustos, pero todo era inútil, solo veía manchas negras. En su mente se formaba la idea de que en cualquier momento podría salir una criaturas de entre los árboles y devorarla, sin haber tenido el suficiente tiempo de reaccionar. Aunque fuese ya mayor y tuviese conocimientos básicos del combates con sus dos espadas, era en el fondo una niña pequeña sacada de su refugio y de sus padres por una diablesa de la que apenas sabía cosas. Pero, pese a eso, estaba feliz de estar con ella ya que le había salvado de una muerte dolorosa y como le habían enseñado a ser educada, le debía ese favor: dejar que se quedará en su cuerpo; cosa que alegraba a Church, ya que así el riego de morir se disminuía. -Esto me da muy mala espina...-murmuró Church en tono muy bajo, como si alguien les estuviese observando y así no dejarle escuchar. -A mí tampoco me gusta la pinta de este camino, estate muy antenta.-el tono de Shakra era muy oscuro y serio, ella también temía el paraje. La humana apretó los puños con fuerza, para así contener sus ganas de salir corriendo del lugar sin importarle lo que le pudiese suceder durante el camino; gracias a que tenía sus guantes, no se hizo daño con las uñas que tenía en la palma de su mano. Empezó a acelerar el paso, cada paso que daba resonaba en todo el camino, como si fuese la única cosa viva en el lugar. Parecía igual, aunque avanzase a gran velocidad, eran exactamente los mismo árboles y las misma tierra húmeda. Su respiración se volvió agitada, su corazón latía a mil por hora, quería salir de allí cuanto antes, ya no podía aguantar mucho más. Pero, antes de que pudiera darse cuenta de que en medio de su camino había un extraño bulto negro, ya se encontraba tirada en el húmedo suelo. -Perdóneme...yo, estaba distraida.-se disculpó con una mueca de dolor, ya que se había chocado con él, pero la que peor había acabado había resultado ser ella. Mientras se levantaba del suelo, sintió como una gélida mano cogía la suya y la intentaba ayudar, al alzar la vista y ver así con quien había chocado, se topo con unos ojos dorados con un brillo fantasmagórico, pero lo peor y lo que le causo más terror, fue ver como de su boca asomaba un colmillo tan blanco como Deòir. -Mea culpa.-le dijo con una sonrisa, sin parar de enseñar sus afilados colmillos. Al levantarse del todo, pudo escuchar como en su mente le decía Shakra en tono preocupado: <<Es un vampiro, aléjate con cuidado de él>>. Con una sonrisa y unas tímidas gracias, empezó a alejarse con paso lento de él vampiro, pero no llegó muy lejos ya que dos sombras le agarraron de sus brazos, dejándola parada en seco. Se encontraba de espaldas al vampiro que le había ayudado, pero al pestañear ya se encontraba enfrente suya con sus sonrisa. Intentó deshacerse de las sombras que la cogían, ella creía que era fruto de su imaginación al tener tanto miedo; pero al fijarse mejor en la oscuridad e intentar observar mejor las sombras, pudo ver que no estaban ellos dos solos, habían varios como el vampiro, estaba rodeada. Intentó escapar de sus fuertes brazos, pero fue inútil ya que eran mucho más fuertes que ella; intentó gritar, pero el vampiro de antes le tapo la boca con su gélida mano. -Shhh, ¿no querrás que vengan chicos malos, no?. No te preocupes, yo te protegeré de los peligros de la noche.-con el dedo índice de la mano que tenía libre, comenzó a bajar de su barbilla hasta su cuello, su uña era muy afiliada, parecía que le iba a cortar el cuello con ella. Una pequeña lágrima se le escapó de su ojo, sabía que su tiempo en esa tierra estaba acabando. ------- Off: El vampiro_______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Dom Jun 13, 2010 8:31 pm | |
| ¿Dónde era que estaba?; Así, devuelta en Aloria, pero no estaba en los montes helados, los evité después de mi última experiencia ahí. Sabía que había un pequeño infierno ahí que no quería volver a topar, por eso ahora estaba dirigiéndome al Alcazar, bueno también por mi trabajo como cazador de vampiros. Dejé por unos días a los Dherlik, informando a Gibil para moverme unos días a mi propia voluntad, sabía como cazador de vampiros a donde dirigirme y me habían informado que algo grande ahí estaba ocurriendo. Probablemente me toparía con otra situación, pero vampiros eran vampiros, no debía haber piedad con ellos, así como ellos tampoco la tuvieron conmigo.
Me había alojado en un pueblo cercano al Alcazar, rodeado de unos bosques. No fue muy trabajoso llegar ahí y ahora que estaba recuperado del viaje y mi última aventura, estaba listo para comenzar a trabajar. Si me iba bien podría ganar paga extra, sabía que el viejo gruñón de Gibil no se negaría por un buen trabajo realizado.
Ahora estaba en uno de esos bosques fronterizos al pueblo, no me estaba guiando por ningún mapa ni mucho menos parecía que estaba trabajando, es mas se me veía caminar como un simple caminante nocturno deleitado por el blanco resplandor que brindaba la luna Doir aquella noche. Mi reloj biológico sabía muy bien que faltaban muchos días para que Phobos saliera, así que estaba con todos los ánimos de encontrar pelea. La bestia también se sentía placentera con aquella caminata nocturna, la suave brisa que recorría el bosque la hacía sentirse en pleno éxtasis de libertad y despreocupación, despistando el que me encontrase con todos mis sentidos alerta, siendo que no lo aparentaba para nada. Era un buen truco, hacer creer al enemigo que andaba con la guardia baja mientras caminaba tranquilamente por aquel sendero.
Estaba en completa armonía con el bosque, hasta que un molesto olor llegó a mis narices. Era sin duda inconfundible, esa molesta presencia a la cual estaba persiguiendo, hasta la bestia despertó de su letargo, advirtiéndome la presencia de peligro. Pude observar una silueta femenina unos metros mas adelante, era humana, su olor me lo decía. Había tropezado con un bulto de olor sospechoso, así que decidí ofuscarme entre los árboles cercanos al camino. La ofuscación era una ventaja natural de mi raza, mientras no tuviesen su olfato tan elevado como el mio no podrían detectarme con facilidad.
Entonces se dejaron ver, eran muchos rodeando a la humana y el bulto había resultado ser lo que mi olfato desarrollado me había dicho. La humana había quedado jodidamente rodeada por mas vampiros que como yo se habían refugiado entre las sombras. Maldije para mi mismo a medida que avanzaba, tanteando con la punta de mi pie por donde iba pisando, cuidándome de no pisar alguna rama o algo que me delatase, quedando a la distancia justa para observar mejor las cosas sin ser detectado fácilmente a la vez. Proteger decía, si claro. Debía idear un plan para liberarla y escapar, no podía pelear contra tantos a la vez, eran al menos unos seis contra dos. La desventaja era considerable y no conocía bien las habilidades de la humana.
Me quité despacio mi mochila, recordando que había algo ahí que podría ser de utilidad. Estaba en un circulo de árboles fuera del sendero, no era difícil entrar pero si la vista al interior, eso era una ventaja para mi. Colgué la mochila en una rama, mas o menos alejada del camino y la abrí dejando que el olor a carne roja saliera. Era lo que había guardado para el desayuno, pero bueno a podría cazar algo luego. Di una patada al árbol y sigilosamente me escondí, alejándome del olfato de los vampiros, algo mas cerca de donde estaba el grupo, con intención de confundirlos. Claramente había los había alertado y se habían girado algunos donde había golpeado. –Si me permiten, me gustaría formar parte de la comitiva, espero recibir una calurosa bienvenida – Grité rompiendo el silencio de la noche, asegurándome de dejar eco para confundir los oídos de los vampiros y volviendo sigilosamente cerca de donde había dejado mi mochila, aún sacando ventaja de mi ofuscación. Mi plan era que el primero en morder la carnada, fuese la primera cabeza rodante de la noche, sabía que la cosa no terminaba ahí, pero reducir el número era primordial en una situación como esa. Tenía entendido que en ocasiones así siempre mandaban a la carne de cañón del grupo a revisar y como había alertado dos lugares, me había asegurado con la ventaja de dos posiciones.
Un grupo de vampiros tomando una víctima inocente en medio del bosque, era precisamente lo que ningún cazador de vampiros en su sano juicio debería permitir. |
|  | | Church

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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Lun Jun 14, 2010 5:47 pm | |
| Durante varios segundos la uña afilada del vampiro recorrió la delicada garganta de la humana, sintió pequeños escalofríos recorriendo su cuerpo ante tal frío contacto. Intentó contener la respiración, al igual que los latidos de su corazón, no quería que por cualquier cosa le atacase. Una diabólica sonrisa apareció en su rostro, dejando ver esta vez toda la hilera de dientes blancos como Deòir y afilados como sus uñas.
-Déjeme marchar, no necesito su protección.-dijo malhumorada, le estaban empezando a hacer daño como le estaban sujetando; como último intento, antes de enfadarse del todo, intentó zafarse de sus captores pero como antes, todo fue inútil.
El vampiro al oír esto soltó una leve carcajada, mientras retomaba su anterior postura: seria y oscura. Church comprendió que aquello no había sido una buena idea, había cabreado a el que no tenía mejor humor. Shakra maldecía una y otra vez el poco tacto que tenía en las situaciones de vida o muerte, ella siempre tenía que sacarla de los apuros importantes.
-¡Calla, idiota! ¿No ves que no te van a dejar? Cuando yo te diga, me dejas el control del cuerpo e intentaré ''mejorar'' la situación.
Church asintió con la cabeza, sin darse cuenta de que lo había echo delante de los vampiros; estos no lo consideraron importante, así que lo ignoraron. En una rápida y fugaz mirada, la humana se fijó en los demás vampiros que habían allí reunidos. Todos parecían tener el mismo aspecto respecto a la ropa, gabardinas de fino bordado con algunos hilos brillantes que iluminaban en la oscuridad. Parecía que la única arma que tenían, eran unas cuchillas bien escondidas en sus botas de cuero. Pero, a cambio, unas enormes garras en vez de uñas en sus manos.
Pero, no pudo observar más; a parte de que eran en total 6 vampiros. Con bastante brusquedad, el vampiro ladeo la cabeza de la humana, poco a poco sus colmillos fueron creciendo, llegando a un tamaño considerable; tenía el cuello libre de cualquier obstáculo, por lo que podía beber y beber sin ningún problema.
Uno de los vampiros más separados que había a la izquierda husmeo con la nariz, parecía que había captado un olor que le había llamado la atención. Como su jefe iba a tener un buen banquete, decidió no avisar y salir al acecho de lo que parecía ser su cena. Al igual que una sobra, salió disparado hacía el bosque, dejando a sus compañeros. De salto en salto en rama de cada árbol, llegó al foco del olor, aún no lo había encontrado del todo, se encontraba de espaldas a la mochila donde se encontraba, por lo que no lo veía.
No tardaron en darse cuenta de que uno de ellos había desaparecido, pero su ausencia no les preocupo en absoluto ya que no había nada por los alrededores...o eso creían. Antes de poder morder a la humana, un grito interrumpió la escena. Church abrió los ojos, ya que hasta que Shakra le diese la señal prefería permanecer sin ver, ya que sino se pondría muy nerviosa.
El vampiro se detuvo en seco, con gesto contrariado les mandó a los dos vampiros que tenía Church a su derecha, que fuesen a acabar con la pequeña molestia que les interrumpía. Los dos vampiros soltaron un sonido parecido al de una serpiente antes de atacar, y se marcharon hacía donde había salido el sonido. Esto avanzaron corriendo entre los árboles, con una sonrisa en su boca ya que parecía que ellos también iban a tener cena. Al llegar donde más o menos había salido el sonido, empezaron a dar vueltas lentas por el lugar para ver si lo volvían a encontrar.
Mientras tanto, el vampiro volvió la mirada a la humana, pero esta se encontraba como desmayada y solo sostenida por los brazos de los otros dos vampiros. Alarmado, el vampiro la cogió del cuello e intentó alzar su cabeza para ver que le había pasado, pero antes de que pudiera reaccionar, Church se encontraba haciendo la voltereta hacía atrás y así eludiéndola de los brazos de sus captores.
Con gran rapidez, cogió sus dos espadas y con una sonrisa siniestra, puso una espada hacía delante en horizontal y la otra en la misma posición hacía atrás; mientras que flexionaba sus piernas para facilitar el movimiento. Nadie diría que era la misma de antes, y tendrían razón ya que la que tenía el dominio en ese momento era Shakra y la única diferencia, eran su ojo visible de color rojo fuego (ya que el otro esta tapado por el flequillo).
Ya estaba lista para el combate... _______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Jue Jun 24, 2010 3:03 am | |
| Mi plan estaba resultando, al menos la carnada surtió efecto y seguía contando con el factor sorpresa a mi favor. Detrás de la mochila se encontraba el desgraciado, mientras que yo estaba oculto en unos matorrales cercanos al árbol. Al refugiarme en el matorral, una rama levantó la guardia de mi objetivo quien en un mal movimiento decide descubrir la mochila parándose frente a ella. Antes de que pudiera advertir al resto la trampa, mi mano ya se encontraba tapando su boca, mientras que la otra con mi daga atravesaba su cuello, al tiempo que con la otra mano ahora la utilizaba para asegurar un corte rápido y mas efectivo. La cabeza rodó por el suelo y yo ya estaba sobre una rama gruesa del árbol, con mi mochila en mi hombro, no sin antes dejar caer el pedazo de carne al suelo; y para cuando el cuerpo calló, mi daga ya estaba donde correspondía y yo moviéndome hacía los otros dos desventurados.
Antes de comenzar a moverme, pude notar movimiento donde se encontraba quien planeaba rescatar. Al parecer señorita inocente tenía bastantes secretos bajo esa linda apariencia, adoraba ese tipo de mujeres, si contaba con suerte obtendría una buena recompensa por ayudarle.
Esta vez decidí no moverme, en vez, utilicé mis dos dagas para hacer el suficiente ruido y llamar la atención de los otros dos que habían partido en mi búsqueda. Hacía sonar los pequeños aceros de tal modo que simulasen el sonido de una batalla. Me moví unas cuantas ramas mas arriba y luego salté hasta el árbol mas cercano una vez que llegaron al lugar donde había muerto el primero. Mi vista en blanco y negro por suerte no me molestaba tanto para verlos, además de que sus gabardinas brillaban bastante en la oscuridad se hacía mas fácil la tarea de ubicarlos.
Ya me había ganando unas cuantas coronas con la cabeza del primero, ahora me tocaban dos mas y salir vivo para que el viejo Gibil me diera una recompensa como corresponde. No iba a negar que estaba motivado con aquella casería, sin duda había encontrado un buen trabajo.
Mientras la humana se preparaba para pelear, uno de los vampiros se agacha para examinar el cuerpo de su compañero caído. Es entonces cuando aprovecho de que mi espada, literalmente entre en escena, cayendo en plena cabeza del ya muerto. Los no muertos alterados por la aparición de mi espada, giraron hacía mi, pero para cuando cruzaron la vista con el lugar donde me encontraba, yo ya estaba en el mismo árbol que empecé, con un ángulo bastante favorable. Y claro, no iba a permitir que tomasen mi espada, el bastardo que tomó la mía se llevó una mala sorpresa al ver que mi daga se clavó en su mano justo el momento que osaba a tomar el mango de mi espada.
Segundo movimiento, mi otra daga atravesó el cuello del segundo vampiro dejándolo imposibilitado de continuar. El que quedaba vivo entonces se quitó mi daga de su mano y yo descendí de un salto, pateándole la cabeza para tumbarlo contra el suelo. Una vez ahí mi espada rápidamente le da el golpe de gracia, degollando mi tercera cabeza de la noche y subiendo mi sueldo para desgracia del jefe.
A eso es lo que le llamo tres pájaros de un tiro y saber utilizar el factor sorpresa. Guardé mis armas nuevamente donde correspondían y me acerqué tranquilamente a donde estaba el centro de diversión, mandando por el desagüe el factor sorpresa.
–A eso le llamo una bienvenida calurosa, mandar a las tres cabezas mas ingenuas primero para que rueden. ¡Ustedes si son buenos anfitriones! – Digo mientras me colocó a un costado de la humana, dándole a entender que estaba de su lado. –Claro que ahora, me temo que la señorita esta en desacuerdo, cambiaron los papeles antes de tiempo y eso no se le puede hacer a una dama –Dije cordialmente, deteniéndome al darme cuenta porque eran tan molesta la gente extrovertida y recordando a cierto personaje que me aseguraba una mirada desagradable de la humana a mi lado. –Como sea, mi nombre es Egates y yo aquí también estoy en un terrible desacuerdo; solo me pagaran por sus cabezas rodando y aún no veo que lo hagan– Terminé en un claro e imprudente desafío, ahora todo dependía de que tan fuerte era el enemigo y que tan bien sabía defenderse señorita sorpresas. Esperaba que lo suficiente como para no quererla de enemiga.
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Jue Jun 24, 2010 9:13 pm | |
| Los vampiros que quedaban no sabían que hacer exactamente, hacía poco que se habían dado cuenta de que tres de sus hermanos habían desaparecido y lo único que se escuchó fue un sonido seco; uno de ellos había intentado gritar, pero la sangre en su boca se lo impidió. Solo tres, solo tres vampiros quedaban con vida en aquel camino y uno de ellos parecía muy contrariado, el que parecía ser el jefe.
La humana se quedó quieta, expectante a lo que iba a suceder a continuación. Shakra sabía que ella sola lo tendría bastante difícil, pero si se esforzaba almenos conseguiría matar alguno. Los dos lacayos del vampiro, se pusieron al lado de su jefe, a la vez que sacaban sus uñas; pero el líder se quedó en una posición relajada, como si supiese lo que iba a suceder a continuación.
Para consuelo de la diablesa, otro hombre se unió a la fiesta y esta vez de parte de los ''buenos''; con actitud chulesca se puso a su lado, parecía listo para el combate. Durante unos segundos, Shakra permaneció vacilante, no sabía que hacer, pero al poco tiempo la sonrisa volvió a aparecer en su rostro.
-Entonces, deberemos remediarlo.-confirmó su alianza con la misma actitud chulesca que la del hombre.
El vampiro líder dirigió una mirada de odio a la pareja, sobretodo al humano entrometido; aquello le había echo cambiar los planes totalmente, cosa que le desagradaba profundamente. A simple vista humana, el vampiro no realizó ni un movimiento, ni tampoco hizo gesto alguno; pero en realidad, mandó a sus lacayos atacar a la pareja, pero como norma mandó una, no hacer daño a la mujer.
En el rostro de los vampiros, una sonrisa y unos dientes brillantes como Deòir aparecieron, al igual que las garras que sacaron de sus manos. Un vampiro para cada uno de ellos, el vampiro que se dirigió a Church hizo un gran salto, quedándose a varios metros de altitud sobre ella. Mientras que el del hombre, corrió directamente hacia él, con las en posición horizontal, una encima de la otra, dejando a la vista las uñas.
Al acercarse mas a Egates, el vampiro lanzó su primer ataque como una estocada dirigido hacía su pecho, mientras que con la otra dirigió un corte horizontal hacia su estómago con intención de sacarle las tripas. _______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Sáb Jun 26, 2010 12:22 am | |
| Observe ansioso con ganas de pelear como los dos vampiros mas cercanos se ponían de lado de su líder con mi llegada. Seguíamos estando sobrepasados en número pero mi exceso de confianza mas mi experiencia podía tal vez jugarme en contra, pero lo que si hacía era no querer retroceder ante nada. Mucho menos cuando la humana después de haber tardado un poco, mirándome confundida, agregó una frase que indicaba y apoyaba nuestra alianza.
Devolví la sonrisa a la humana levemente, pero luego tuve que ampliarla al sentir la mirada de odio del líder sobre mi. No tenía que mirarme así para saber que deseaba arruinarme el trabajo, sus subordinados también lo habían intentado con buenos resultados, para mi claro.
No me fijé en los siguientes movimientos del afitrion principal, me preocupe mas de contemplar la tentadora figura de mi nueva compañera. Mas me valía salvarla, cualquiera que no la viese como alimento estaría de acuerdo en que a simple vista era la mejor aliada que uno podría tener. Claro que desafortunadamente, nuestros anfitriones o estaban celosos de mi mirada sobre ella o simplemente hambrientos. Lo último era suficiente para odiarlos, no la dañarían y menos pondrían un dedo encima de ella pudiendo yo evitarlo.
Quienes antes se habían alejado, ahora cruzaban la línea que indicaba el inicio del combate. Ahora si habían vuelto a obtener mi atención, claro que no tendrían la oportunidad de desear no haberla conseguido. Los colmillos blancos de los vampiros brillaron gracias al brillo de la luna, mientras mas hermosa brillaba mi compañera, intenté su mano y hacer que se acuclillase como yo lo estaba haciendo. Claramente, un plan distractorio.
Apunte con mi dedo índice de mi mano derecha un punto cualquiera en la tierra. Vi su rostro desde ahí y tentado por besarla, logré contenerme agarrando un buen puñado de tierra justo en el momento que uno de los vampiros se ponía encima mio. Al mirar como la espada se dirigía hacía mi pecho, pude observar como el otro sujeto que le había tocado a mi compañera estaba en el aire. Ahí tenía menos movilidad, por lo que esperaba que ella fuese inteligente.
Yo por mi parte, me separé de ella a tiempo para esquivar el filo de la espada, dejando que esta siguiera su curso y el portador perdiera por segundos el equilibrio. Segundos suficientes para levantarme, pasar la mano empuñada con tierra sobre el acero enemigo y sacando con mi otra mano mi daga, deposité toda la arena con fuerza en los ojos del vampiro. Ahora que no podría ver bien y sabía que le molestaría, mas la perdida del equilibrio había ganado varios segundos mas de ventaja.
Adoraba esos trucos, los aprendí a la mala por su puesto, pero a pesar de que eran deshonrosos para todo orgulloso guerrero, nadie podía negar que eran efectivos, mucho menos cuando los enemigos eran vampiros. A nadie le importaba eso, simplemente los querían fuera y eso era lo que me tocaba hacer ahora con uno.
Quedando al a mi lado izquierdo, saque mi daga mientras hacía girar el mango de esta en mi mano, adelantaba mi píe izquierdo dibujando una media luna para quedar detrás suyo y sujetando su cabeza con mi mano derecha de los cabellos antes de que cayera o recuperase el equilibrio, dirigí el filo de la daga con toda intención de degollarlo. Mi único punto débil ahí era el mas importante, le dí la espada al líder, pero de ese modo me aseguraba de defender luego a la humana si tenía apuros. |
|  | | Church

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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Sáb Jun 26, 2010 11:10 am | |
| Shakra observó con curiosidad al humano que intentaba ayudarla, parecía un hombre curtido en mil batallas y que ningún enemigo era capaz de siquiera dañarle. Los ojos endemoniados de la diablesa, se posaron en su torso, observando cada palmo de su perfecta figura masculina. Tenía suerte de que Church estuviera durmiendo en ese momento, ya que los pensamientos que le venían a la cabeza sobre ese hombre eran demasiado impuros para ella.
Imitando al extraño, la humana se acuclilló y espero con ansias el combate contra los vampiros. En un rápido movimiento, Egates se separó un poco de la humana, para así esquivar la estocada que le había lanzado el vampiro. Mientras ellos dos combatian, Shakra debía de defenderse del agresor que le atacaba por el aire.
Parecía sencillo el combate, ya que el vampiro en el aire tendría menos movilidad y sería un blanco fácil para sus espadas. Gran error, la humana se confió, esperando desde tierra con las espadas cruzadas en posición defensiva, para así poder defenderse de su estocada y rápidamente atacarle ; pero, al vampiro le empezó a salir de sus brazos, unas espcies de cuchillas afiladas como espadas.
El vampiro líder al ver como su subordinado le desobedecía de aquella manera, no pudo evitar una muestra de contrariedad, pero no hizo nada para evitarlo.
Shakra abrió los ojos de par en par, ya que sus espadas serían insuficientes para parar tales cuchillas y si las paraba, él tendría más ventaja. Para esquivar su golpe, dió una voltereta hacía atrás en el aire; mientras que el vampiro aterrizaba con fuerza en el suelo, ya que no le dió tiempo a lanzarse contra ella.
Una nubadeda de polvo se alzó, Shakra se quedó en posición defensiva, no podía ver nada, por lo que tendría que guiarse por su oido. Escuchó rápidas pisadas que daban vueltas alrededor suya, el vampiro esperaba el momento para darle el golpe de gracia. Varios segundos pasaron, hasta que el vampiro decidiese darle muerte lanzado sus dos cuchillas hacía ella.
En el último momento, logró saltar sobre las cuchillas, quedándose en pie sobre ellas con la mirada atónita del vampiro sobre ella. Rápidamante, avanzó unos pequeños pasos, haciendola quedar a solo unos centímetros de distancia. Y antes de que el vampiro pudiera replegar sus cuchillas y librarse de ella, esta le había dado muerte con un corte en forma de cruz sobre su cara.
El cuerpo del vampiro se tiró al suelo, mientras que la humana saltó hacía atras de nuevo y con una sonrisa en la cara, empezó a lamer la sangre de sus espadas. Al darse cuenta de que aún faltaba uno, se dirigió al lado del humano; el cual ya había matado a su vampiro.
-Si quieres, te lo puedes quedar.-le dijo a Egates con tono de superioridad.
El líder se quedó más pálido de lo normal, al ver que la humana había sobrevivido, pero aún más al ver que el hombre también. Parecía que las cosas se habían complicado para él. _______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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|  | | Egates God of Wind

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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Mar Jun 29, 2010 5:11 pm | |
| ¿Necesitaba ayuda o solo le estaba facilitando el trabajo? Debía admitir que no solo era sexy, definitivamente no la quería como enemiga, pero si que era el tipo de mujeres que me gustaba. Traté de disimular mi asombro ante su acto recientemente realizado, pero es que era algo casi imposible; el truco era perfecto. En un principio quien había parecido la víctima inocente ahora se convertía en una guerrera que hasta yo temblaría de tenerla en el bando contrario.
Observé entre temeroso y lascivo cuando la humana se acercaba hacía mi lamiendo sus espadas. No era algo que se viera todos los días y menos con esa figura. Pondría mis manos al fuego a la hora de apostar a que el enemigo estaba que se hacía en sus pantalones, yo en su lugar ya habría salido corriendo. Claro que del hecho al trecho hay mucho estrecho, simplemente no deseaba encontrarme en esa situación.
Note su tono de supremacía al hablarme, claramente no estaba en desacuerdo con eso. Ya me había sido suficiente al ver como se deshacía de su enemigo para temblar ante la idea de verla de nuevo. –Te dejare el último golpe –Aseguré no tan altivo como me había mostrado antes, cierta parte mía y sin doble sentido aceptaba esa superioridad de ella, sabiendo que debía temer de algo mas que de como peleaba.
Volví a dejar mi daga oculta entre mi ropa mientras desenfundaba mi espada y la hacía moverse en círculos diagonales al frente mio. Después de aquello me quede en guardia mientras notaba como el asombro ante nuestra supervivencia por parte del vampiro desaparecía cuando se presentaba nuestra batalla.
Con mirada desafiante estudié los movimientos del vampiro. Era bastante frío y sobrio, me dejaba pocos espacios por donde poder atacar seguro y en ocasiones así era difícil decidir cual sería el movimiento mas adecuado. Además sus vasallos cayeron bastante fácil, sabía que los vampiros no se movían solos, este debía ser poderoso para tener vasallos, incluso si estos eran sus vástagos debía contar con una buena experiencia. Sería un gravísimo error subestimarlo tan prontamente. Una finta parecía la mejor opción.
Rompí con el momento de tensión. Corrí rápidamente hacía el con mi espada empuñada en mi mano derecha. A pasos cerca de él di un salto quedando algunos metros arriba, dibujando un corte diagonal descendente dirigido directamente al cuello. Segundos antes de que mi acero amenazará con tocar su pellejo, di un giro en el aire hacía mi costado derecho con una vuelta de trecientos sesenta grados, haciendo un cambio de mano con mi espada y con ello redirigiendo el golpe por el mismo lugar, pero esta vez amenazando con atravesar su nuca.
La intención del primer golpe había sido atacarlo por el costado derecho, si bien no había cambiado eso ahora además de ir por el mismo costado me aseguraba de pillar el cuello desprotegido por la parte de atrás. Debía ser jodidamente rápido para poder si quiera bloquear un golpe así y aún así recibiría cortes del frío acero. Si era tan fuerte como había pensado al haber tenido vástagos o vasallos tendría muchas oportunidades de salir de esa finta, de ser así mi tiempo de reacción al caer para bloquear un posible contra ataque se reducía considerablemente. Era un ataque para asegurar el combate sin duda, pero tenía esa posibilidad de que si fallaba el cambio de papeles podría ser crucial en el desenlace del combate. Además si llegase a fallar también me daba la oportunidad de estudiar y apreciar mejor las verdaderas cualidades del oponente en caso de que un contra ataque.
Deseaba que el maldito fuese jodidamente bueno, sino no habría ninguna gracia y debería inventar un difícil combate a la hora de pedir un aumento de suelo a mi jefe. De momento si fallaba o no quedaba en suspenso. |
|  | | Church

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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Mar Jun 29, 2010 10:08 pm | |
| Una lasciva dirigió Shakra a Egates, si de aquella salían con vida, podría venirle bien como juego para divertirse un poco; pero para eso tendrían que salir con vida ambos de los vampiros, aunque claro, solo quedaba uno en su camino. Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de la humana al escuchar como el fornido hombre se daba cuenta de su superioridad.
-Como quieras.-dijo en tono cantarín, mientras volvía a darle la espalda para encontrarse con el vampiro que le había atcado. Para sopresa de Shakra, el vampiro aún no había muerto del todo; se encontraba tapándose la cara con ambas manos, para así intentar dejar de sangrar. -Esto te pasa por intentar coger de espaldas y también, por cogerme uno de mis brazos y hacerme daño.-se podía notar que su voz no era la misma de antes, eso era otra muestra de que la que tenía posesión era la diablesa.
Como el vampiro no podía ver nada, Shakra aprovechó para sentarse sobre su estómago y empezar a juguetear con él. Primero, se hizo un leve corte en la punta de su dedo índice de la mano izquierda, provocando así que una gota de sangre saliese de su dedo. Para torturar un poco más al vampiro; empezó a trazar con su dedo sangrante, surcos y figuras sin orden alguno, pero todas alrededor de su boca.
El vampiro olisqueó la sangre, al notarla que la tenía tan cerca emitió el sonido de una serpiente antes de atacar, mientras sus colmillos salían a la luz de nuevo. Pero, de igual manera seguía con las manos sobre su rostro.
-¿Ahora, quién rie el último?-le preguntó con tono sarcástico. Antes de que el vampiro pudiera maldecirla, Shakra lo remató clavándole una de sus espadas en el corazón con bastante fuerza y así asegurarse de que estuviese bien muerto. -Una pena...-murmuró la humana, mientras se levantaba y ponía una fingida cara de pena. -Eso os pasa por no hacerme caso cuando hablo.
Shakra se dirigió de nuevo a donde se encontraba Egates, pero con paso lento ya que quería que admirase cada paso que daba; aunque ella sabía que Church era guapa, preferia su verdadero cuerpo para engatusar a los hombres, ya que ella siempre decía: ''Mejor en casa, en ningún sitio''.
Antes de que pudiera acercarse un poco más a él, este se lanzó sobre el vampiro con intención de matarlo ya de una vez. Pero, pese a que Egates estaba lanzado un poderoso ataque frente a él; el vampiro seguía mirando a la humana con su mirada fría y terrorífica. Shakra se paró en seco, notaba como la mirada del vampiro se clavaba en ella. Al dirigirle la mirada, notó como un gran poder emanaba de su cuerpo; enseguida dedujo, que ella contra el vampiro pocas posibilidades tenía.
Mientras tanto, Egates se encontraba a unos centímetros de el vampiro, este dirigió su mirada a él, y de su cara rígida como la piedra, apareció una pequeña risa de confianza. Cuando Egates creyó alcanzarle con la espada en su nuca, se dió cuenta de que la espada atravesó al vampiro y al poco tiempo desapareció la figura de este.
Cuando aterrizó en el suelo, pudo ver que el vampiro se había multiplicado por cinco; parecía que el vampiro estaba utilizando el quimerismo en contra de Egates, haciendo que viese alucinaciones. Mientras que, Shakra observaba como el hombre fallaba su magistral golpe atacando al aire; ella no veía a las alucinaciones, ya que el Quimerismo fue lanzado hacia Egates.
-¿Qué hace?-se preguntó a si misma, Shakra.
De repente, notó como algo le golpeaba la cabeza y la sumía en la oscuridad de la noche, sin darse cuenta, estaba siendo llevada por el verdadero vampiro a otro lugar; pero, para que el hombre no le molestase durante el camino, le dejó a sus cinco alucinaciones que pronto desaparecerían, si él no las golpeaba o las llegaba a golpear.
Las alucinaciones formaron un círculo alrededor de Egates, todas con la misma expresión muerta en sus rostros; era la distracción perfecta para que no se diese cuenta de que su compañera estaba siendo lleva a un pueblo cerca de allí...
_______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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|  | | Egates God of Wind

Cantidad de envíos: 509 Edad: 20 Fecha de inscripción: 25/01/2009
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Dom Jul 04, 2010 6:28 pm | |
| Antes de haber comenzado a correr titubee un poco para observar los movimientos de la humana, no sabía bien si prefería estar en el lugar del vampiro que ella había puesto a sus píes o si debía sentir lástima por el pobre gusano. Como sea, me quede admirando unos segundos sus pasos notoriamente seductores. Si planeaba seducirme su plan había funcionado bastante bien y si no fuera porque aún quedaba un enemigo por vencer habría mandado todo el resto por el desagüe para escaparme con ella.
(…)
La finta parecía que iba a funcionar y canté victoria, y aparentemente me había adelantado al ritmo marcado por el metrónomo. No estaba pendiente de lo que hacía mi compañera entre tanto, pero si que me percaté de aquella burlona sonrisa en el rostro del vampiro antes de que mi espada llegase a impactar en su cuello. Tenía dos posibilidades; o había aceptado la muerte o estaba demasiado confiado en que saldría vivo de aquel poderoso ataque.
Mi acero paso de largo y yo me tuve que impulsar hacía atrás para no caer a tierra, espada incluida. Me levante rápidamente de una complicada posición. Apenas me di tiempo para pensar como era que había escapado, sino fuese vampiro juraría que había sido magia, una bastante cabrona por cierto. No solo eso, sino que como conejo al agua, ahora habían cinco rodeándome. Como si cada golpe que daba tuviese el efecto en ellos de multiplicarse. Estaba desconcertado sin duda, pero ahora eran cinco y no debía dejar tiempo para desconciertos y guardias bajas.
No sabía hacía donde poner mi guardia, eran cinco contra uno y me estaban rodeando. Si me atacaban juntos estaba jodido, debía buscar un espacio libre por donde moverme. <<¡Deja que yo me encargue, los mataré a todos!>> Ala y ahí iba de nuevo la bestia testaruda. No tenía duda de que podría con ellos de ser vampiros normales, pero eran copias de uno poderoso y transformarme aún no era una opción viable.
Tampoco podía ver donde se encontraba mi compañera, esperaba que no hubiesen mas de esos, pues mandarlos por donde vinieron sin duda veía que sería una tarea bastante complicada. Las copias al igual que el original eran bastante sobrias, con aquello la predicción de ataques se dificultaba en grandes medidas y tenía que mostrarme inquieto para ver cada posible movimiento que podrían realizar. La desaparición y multiplicación había sido tan rápida que la verdad si me quedaba peleando era por testarudo y porque alguna vez le dije a una compañera que no me importaba el número. En aquella ocasión pudieron haber sido mas de cinco rivales al mismo tiempo, pero en esta aún me quedaba aquella posibilidad de que las copias fuesen igual de cabronas que el original.
Comencé a moverme de un lado a otro, sin salir mucho de mi metro cuadrado, pero cambiando de perfil para observar cada movimiento de mis enemigos. Como lo había pensado, no quería dejarles ningún espacio libre por donde pudiesen atacarme con facilidad, aunque era en vano si decidían atacarme al mismo tiempo, pero al menos no les dejaba la oportunidad de pensar que estaba asustado por el hecho de estar superado en número.
Saqué una de mis dagas para tomarla con mi mano derecha mientras la izquierda seguía sujetando mi espada. Al menos con dos armas reducía el número de ventaja sobre mi, además aún me quedaba el factor sorpresa de mi otra daga en caso de que me atacasen tres al mismo tiempo. El primer ataque fue uno bastante predecible a pesar de la finta, pues fue a corta distancia después de haber reducido el trecho entre mi enemigo y yo, por lo que ahora una opción mas viable sería un ataque sorpresivo a larga distancia. Me di vuelta una vez mas y en vez de arrojar mi daga como proyectil al enemigo que tenía en frente, la lancé al enemigo que tenía justo, detrás mio intentando nuevamente otra finta. Aquello no solo me daba la oportunidad de mostrar al enemigo que tenía ojos en la espalda, sino también la de evaluar que tan buenos reflejos tenían a la hora de eludir un ataque sorpresivo a larga distancia.
Mientras el proyectil se dirigía hacía su objetivo, rápidamente di un salto hacía el enemigo que había quedado enfrente mio después de mi repentino cambio de perfil. Dibujando un golpe con mi espada descendente, la trayectoria de mi acero iba dirigida directamente hacía la cabeza del vampiro, con toda intención de atravesarlo por la mitad. Igualmente al ataque de zombies en la ciudad de las fuentes al amanecer, las copias se desvanecieron con una brisa helada del viento antes de que mis ataques llegasen a su objetivo y segundos después escuche el ruido sordo de mi daga clavándose rígidamente contra el tronco de un árbol cercano.
¡Joder! Como odiaba esos enemigos a los que no se podían tocar, no era la segunda vez que me enfrentaba a ese tipo de rivales, sino que la tercera y aún no aprendía como demonios diferenciarlos de entre los reales. Como si aquello no hubiese sido suficiente, ahora me encontraba solo con la imponente presencia del Alcazar vigilando cada movimiento desde lo lejos. El bosque permanecía como si nada hubiese pasado y como si los cadáveres no fuesen mas que adornos decorativos y yo el único invasor que estaba fuera de lugar en otra completamente diferente página.
Estaba claramente desconcertado al no saber donde se habían ido todos de un segundo a otro, era momento de pensar a donde el desgraciado se había podido llevar a la mujer, pero mas que eso, dejar de lado la frustración y la impotencia al no haber podido hacer nada y poner mis pensamientos en orden, pues si lograba aniquilar aquel enemigo la recompensa no solo sería justificada en dinero sino que también con una compañera que joder, eran de esas que uno haría cualquier cosa por complacerles.
Hora de buscar información sobre el paradero del enemigo y como no, todos aquellos que habían atestiguado la escena estaban muertos y ahora definitivamente, pues de eso nos habíamos asegurado bastante bien. No me atrevía del todo aventurarme en el Alcazar, sería demasiado imprudente incluso para mi, no estaba listo aún para recibir una paliza en hogar de vampiros donde no solo podría estar ese cabron al que me había enfrentado. La opción mas factible que tenía en esos momentos era dirigirme al mismo pueblo donde había pasado el día reuniendo información y eso fue lo que hice, me dirigí al condenado pueblo.
(…)
Una vez de vuelta a las entradas del pueblo pregunte a los guardias por los lugares recurridos de los caza vampiros, pero ninguno pudo darme alguna pista de ellos, ya había pasado un buen rato desde que se escondió el sol y ya debían quedar sino muy pocos ninguno en los lugares mencionados. Claro que como pueblo cercano al Alcazar hubo un guardia veterano en la ciudad que me hizo saber sobre los fanáticos que normalmente se encuentran buscando pistas en el cementerio principal del pueblo, algo era mejor que nada, sino encontraba nada útil con ellos al menos podría dar con el posible paradero de los expertos.
Así entre bastante tenso a la iglesia que daba al cementerio. Al menos no era como la tétrica catedral subterránea de la orden de la rosa y no tenía cuerpos muertos sentados sobre las butacas. Además del cura y yo no había alma viviente en ese lugar, la apariencia era bastante humilde y representativa de una iglesia de esa época. Algún que otro cuadro de vampiros y caza vampiros reconocidos del pueblo o al menos eso pensé yo. El cura me dijo que había un pequeño grupo en el cementerio que quizás pudiesen saber algo. Claramente lo detuve antes de que me diese alguna bendición, no estaba para supersticiones y dentro mantuve mi distancia con todo objeto de plata, queriendo salir por la puerta de atrás que dirigía al cementerio tome muy poco detalle sobre el interior del pequeño edificio. A diferencia de la iglesia, el terreno correspondiente al cementerio era bastante extenso. No era de extrañarse de un pueblo antiguo siendo vigilado durante milenios por una morada de vampiros. La idea de ir con ese grupo fue una completa perdida de tiempo, ninguno sabía exactamente lo que hacían o a que se enfrentaban, era simples pueblerinos que habían viajado unos pueblos sin si quiera haber visto un vampiro. Se mostraron bastante fascinados con mi historia, pero aparte de eso no pude conseguir ninguna información valiosa además de una desaliñada taberna donde los experimentados viajeros suelen reunirse cuando no están en una misión y no teniendo nada mejor, ahí fue donde me dirigí.
(…)
La taberna si era mugrienta, con un aspecto que calaría los huesos a cualquier novato. Tenía bastante dudas sobre la resistencia de la madera que sostenía el comercio, los ocupantes al menos merecían ese lugar, todos con caras de peces muertos, era como sentirse en casa de no ser por el putrefacto olor que varios traían bien arraigado. La decoración además parecía estar mucho mas acorde que la del cementerio. Devolviendo miradas muertas me dirigí hasta la barra donde dos viajeros hablaban respecto a los últimos sucesos en los bosques. Aparentemente había un vampiro que gustaba cazar damiselas inocentes en los caminos, les pregunté por la descripción y tras desafiantes miradas me describieron uno totalmente diferente al que buscaba. Cuando describí al que andaba buscando, imposibilitado de dar colores de vestimenta sentí como un cubo de hielo se deslizaba por mi espalda y segundos después note como todas las miradas de los oyentes se posaban sobre mi. Si eran experimentados viajeros seguramente entendieron que era un garou al no poder mencionar los colores del vampiro.
Cuando pensé en retirarme lo mas rápido que podía antes de comenzar otra pelea, las cosas parecían que iban a ponerse feas y no sabía porque el escalofrío permanecía al ver tantas miradas muertas sobre mi. Aparentemente había llegado a una boca de lobos, irónicamente el único lobo ahí era yo y no aceptaban que estuviese de su lado al ser caza vampiros. Después de aquella noche mas le valía a mi jefe una paga mas que decente si quería que siguiese trabajando para él y si lograba salir con vida de ahí. |
|  | | Church

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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Lun Jul 12, 2010 1:56 pm | |
| Lo que le aconteció a Church:El golpe fue efectuado por el dorso de la mano en la el cuello de la joven, un golpe simple pero preciso que provoco el desmayo de la humana. El vampiro se aprovechó de su habilidad de creación de alucinaciones, poder salir del combate y llevarse a Church, sin que aquel hombre le molestase. Aunque debía de admitir, que su presencia fue bastante inesperada; él creía que sus secuaces podrían liquidarlo enseguida y así evitar ensuciar sus pálidas manos, que equivocado que estaba. Egates demostró su habilidad para liquidar él solo a más de 4 vampiros, sin siquiera recibir alguna herida; lo cual contrariaba al vampiro ya que lo único que quería era a la humana para beber de su sangre y ya esta. Aunque pocas veces tenía que recurrir a su quimerismo para librarse de un combate, tuvo que hacerlo para evitar un conflicto del cual él saldría muy mal vencido. El vampiro sabía que contra aquel hombre, en aquel lugar, pocas esperanzas tenía de ganar por lo que decidió irse a donde él tenía cierta ventaja: El Alcázar Tenebroso. Aprovechando el descuido del garou; cogió a la inconsciente humana y la colocó como si fuese una alfombra en su hombro izquierdo, para que no se cayese durante el trayecto decidió mantenerla con el brazo izquierdo. Debido a su fuerte constitución y a su gran fuerza, el peso de la humana no fue problema para él; en pocas palabras, podría correr sin problemas. Temiendo que el intruso pudiera seguirlos con facilidad por el camino y ver por donde se le iba a llevar, aprovechó que cerca del camino había un frondoso bosque que impediría su seguimiento con tanta facilidad. Con la gracia de un antílope, corrió al bosque que tenía a su lado para perderse entre la maleza y la oscuridad. Debido a visión nocturna, no tuvo problema alguno con los obstáculos que se le presentaban durante su trayecto: rocas, árboles, raíces que salían del suelo, etc. Para mejorar aún más su velocidad de movimiento, decidió ir de árbol en árbol y así evitar dos cosas: movimientos bruscos que podrían despertar antes de tiempo a su cautiva y evitar chocarse contra algo que no hubiese logrado ver. Sin parar de correr; se dirigió al primer árbol fácil escalable que vió e impulsándose sobre sus pies, logró hacer un gran salto que le llevó a la rama del árbol que vio. La rama emitió un leve crujido al notar el peso del vampiro, más la de la muchacha. Al ver que enseguida se iba a desquebrajar, saltó enseguida a otra rama de otro árbol; esta vez, al no saltar con tantas fuerzas, la rama logró mantenerlos. Repitiendo el proceso; empezó a saltar de rama en rama sin hacer apenas movimientos de cintura hacia arriba, para así evitar que se despertase antes de tiempo. -Seras un regalo perfecto para Padre.-murmuró el vampiro, mientras efectuaba uno de sus saltos. Church seguía inconsciente, al igual que Shakra, ya que el golpe fue tan acertado que dejó inconsciente hasta a la diablesa. En el interior del cuerpo de la humana, ambas estaban en un estado de letargo; ninguna de las dos tenía el dominio del cuerpo en ese momento, las dos se encontraban soñando. Poco a poco, los saltos del vampiro fueron llevándole a él y a Church, a las afueras del bosque; dando así paso a la pradera atravesada por el camino que antes abandonaron, para dar esquivazo al intruso. Bajando de un salto desde el último árbol del bosque, bajó el vampiro con la misma gracia que en sus saltos. Como se encontraba muy lejos del lugar donde había dejado a sus copias, pudo continuar por el camino con cierta tranquilidad. En la pradera no había absolutamente nada, solo el camino y el gran cielo negro que parecía no tener fin al mirar hacia el horizonte. -Queda poco, mi querida damisela.-volvió a murmurar el vampiro, mientras de un pequeño salto volvía a acomodarse a Church en su hombro, pero con delicadeza para no despertarla. Aunque sabía que el hombre que le había intentado atacar se encontraría todavía lejos de allí, quiso darse algo de prisa y así asegurarse de que no se despertara su presa. Deòir estaba empezando a ocultarse, para dar paso así a la venida del Astro Rey; faltaban unas pocas horas para que llegase el amanecer. Si alzabas la vista desde donde se encontraba el vampiro; solo veías el camino, el prado a ambos lados del camino y el cielo oscuro como techo y horizonte, mientras que al final del prado a ambos lado, montañas y sierras por doquier. Pero, en unos pocos minutos, el negro cielo como horizonte, fue sustituido por la punta de varias torres. Poco a poco fue viéndose más de la estructura que iba formando, las torres formaban parte de un edificio bastante extraño, se lo podría calificar como fortaleza. Pero, a sus pies se podía ver como se iban formando pequeñas estructuras, todas juntas y pegadas, formando así un pueblo del que destacaba la torre del campanario de la iglesia. El vampiro fue aligerando el paso, hasta llegar a encontrarse a las puertas del pueblo. Las casas eran de fina piedra, algo atípico en lugares como esos, en los que las casas solían ser de leña o de barro. Debido a lo juntas que estaban las unas de las otras, apenas dejaban pasar la luz y dando así a calles angostas y algo estrechas. Parecía que no poseía una plaza central, solo calles y más calles, sin nada que las adornase o iluminara. No había ninguna luz aparente, que traspasara de las ventanas; todo estaba sumido en la más profunda de las oscuridades, dando así un aspecto aterrador. -¡Hermanos! ¡Acudid a mi llamada!-gritó de repente el vampiro, mientras se detenía en seco al principio de la primera calle. Al principio todo fue silencio, parecía que hubiese gritado en un ataque de locura al cielo; pero a los pocos segundos, se pudo escuchar pasos y saltos, en los tejados o en el pavimento. Los sonidos fueron haciéndose más fuertes cuanto más se acercaban y por la cantidad de sonidos se podía intuir que no eran pocos los que se estaban acercando al encuentro de la llamada. El vampiro permanecía tranquilo, con el rostro sereno, mientras observaba a la humana, la cual seguía inconsciente, sin darse cuenta de lo que le iba a suceder. -Aquí nos encontramos, hermano.-susurró una voz en la oscuridad. De la oscuridad aparecieron centenares de sombras, cada una con dos pares de ojos de colores brillantes, tales como: rojos, amarillos y azules. Las sombras se encontraban por todos los lados: en los tejados laterales del vampiro, delante y detrás suya, estaban completamente rodeados de ojos. Otra vez reinó el silencio, las sombras parecían que no respirasen o que lo hiciesen lo más bajo posible, ya que no se oía nada. Una de las sombras que se encontraba delante del vampiro, se adelantó un paso de las demás. Deòir en ese momento lanzó su blanquecina luz en dirección al desconocido, dejándole verlo del todo. | Spoiler: | | |  |
-¿Dónde están los que te acompañaban, Kain?-preguntó con tono inquisitivo al vampiro, que al parecer se llamaba Kain.
-Nos encontrábamos en el bosque, cuando esta criatura se tropezó conmigo.-le explicó, mientras daba otro pequeño brinco para acomodarse a la humana en su hombro y mostrarle así a la humana. -Decidí cogerla para Padre, pero apareció un Cazador de Brujas y dio caza, junto a la criatura a todos los demás. Por eso, he venido aquí; debo de entregar a la Criatura a Padre y vosotros detener al Cazador de Brujas si viene por aquí. No puedo permitir que se lleve a la criatura.
-Siempre ocurre lo mismo, te llevas a unos cuantos vástagos y te vas a buscar diversión y la mayoría de las veces solo tú vuelves. Por tu culpa estas dejando que los mortales sepan de nuestra existencia, solo causas problemas.-le reprochó el otro vampiro.
-No puedo perder más tiempo discutiendo contigo, Padre espera a su nueva concubina y si ese hombre llega, debéis de hacer lo que os he dicho. Ya que sino, Padre os castigará.-empezó a volver a caminar en dirección a la enorme fortaleza que se alzaba entre los edificios.
Al pasar Kain entre los vampiros que se encontraban delante suya, le dejaron un gran pasillo para que pasara sin ningún problema, mientras que algunos se inclinaban en señal de respeto. El vampiro con el que había discutido, tuvo que aceptar las órdenes de Kain, aunque a él no le gustase nada como lo estaba llevando. Con un bufido, se despidió del vampiro; ahora debía de empezar a preparar la defensa por si venía el Cazador de Brujas al Alcázar.
-¡Venid conmigo!-gritó el vampiro con tono de resignación ante la idea de seguir las órdenes de alguien que los iba a llevar a la muerte por su irresponsabilidad. Y como vino, se fue, todo en la oscuridad.
Estaba a punto de amanecer, por lo que Kain debía de acelerar un poco más el paso. El recorrido por el pueblo fue bastante rápido y monótono, todas las callejuelas eran iguales y todos los edificios tenían casi el mismo aspecto. Lo único destacable, fue que se podía ver como varias sombras iban de un lugar a otro a gran velocidad, unas saltando de tejado en tejado y otras simplemente corriendo entre las callejuelas. El único edificio que destacó entre los demás, fue la Iglesia; aunque su estructura era bastante simple y lo único que la hacia destacar entre las demás casas, era la torre del campanario.
-Ya queda poco, mi dulce criatura.-ladeó su cabeza hacia donde se encontraba la de Church y con la misma mano con la que la mantenía, empezó a acariciar su trenza.
Kain se paró al final de la última callejuela del pueblo, ya que delante suya las callejuelas fueron sustituidas por un larguísimo puente con una enorme verja al final. Si en ese momento, fueras el vampiro y alzaras un poco la vista, podrías contemplar la enorme fortaleza que se alzaba sobre el suelo con gran majestuosidad. Kain no se detuvo a contemplar el enorme edificio que se presentaba ante él, solo se limitó a caminar en dirección al edificio.
| Spoiler: | | |  |
Mas o menos, cada dos metros habían un par de estatuas a cada lateral del puente, cada una era diferente a la anterior. Kain empezó a darse más prisa, el Astro Rey estaba a punto de salir y debía de esconderse ya del mundo exterior por unas horas. A los pocos segundos ya se encontraba en la verja del fondo del puente, era de hierro y pese a pasar varios años, aún no se había oxidado del todo. Detrás de la verja, dando la espalda al vampiro, se encontraban dos armaduras bastante grandes y con una lanza cada una.; se trataban de dos esclavos humanos que habían accedido a que Padre fuera su maestro y obedecer así a los vampiros.
| Spoiler: | | |  |
Al notar pisadas en sus espaldas, ambos se giraron a la vez; al ver que se trataba de Kain, el de la derecha sacó de su bota un manojo de llaves y de pura chiripa logró acertar a la segunda; cuando el vampiro paso, cerraron rápidamente la verja y volvieron a su posición habitual. Después de la verja, habían unas escaleras de unos quince escalones; las cuales, el vampiro subió sin problema alguno. Ahora se encontraba en el gran patio que había delante de la puerta principal del edificio, a su izquierda había un pequeño sendero con árboles que parecía dar la vuelta al edificio. Mientras, que un poco más hacia abajo del sendero, unas escaleras bastante largas que comunicaban también al interior del edificio pero, desde el subsuelo. Kain decidió bajar por las escaleras que comunicaban a la entrada del subsuelo del edificio, el tiempo se agotaba y pronto amanecería.
Aún más rápido de lo que había ido antes, bajó las escaleras y se situó enfrente de la puerta; delante de esta se encontraba también otro esclavo humano, llevaba la misma arma y armadura que los demás y al ver al vampiro, también abrió del mismo modo la puerta. Despidiéndose de ese día, entró al subsuelo junto a la inconsciente Church, adentrándose en la mas profunda de las oscuridades...
Lo que le aconteció a Egates:
El Garou dio el combate por zanjado antes de tiempo; su finta había sido perfecta nadie se lo podía negar, pero no se había dado cuenta de que el vampiro que tenía delante era una alucinación provocada por el verdadero vampiro. La alucinación, se limitó a esbozar una pequeña sonrisa confiada y de superioridad, antes de que la espada de Egates atravesara su garganta.
Pero, cuando Egates atravesó su cuello con la espada, notó como si no hubiese golpeado nada ya que no necesitó apenas fuerza para atravesarlo. Cuando logró levantarse del suelo, pudo ver como el vampiro ya no estaba donde debería de estar, confirmando que no había logrado alcanzar nada. El Garou creyó por unos segundos que había sido cosa de magia, pero al recordar que era un vampiro lo dio por imposible.
De repente, sintió varias miradas atravesando su espalda; al girarse, para su sorpresa, aparecieron otros cinco vampiros de la nada. Egates pensó que el vampiro se había multiplicado por cinco, pero en realidad esas alucinaciones ya estaban unos segundos antes de que alcanzara al vampiro. Aunque Egates tenía una cosa a favor y otra en contra: a favor, eran alucinaciones por lo que no podían hacerle nada; la mala, él no lo sabía por lo que hasta que lo descubriese pasaría algo de tiempo y no se podría dar cuenta de que su compañera estaba siendo secuestrada.
Aunque la situación parecía adversa, el Garou decidió seguir combatiendo demostrando así su orgullo y su valentía. Las alucinaciones empezaron a rodear a Egates; todos iguales, todos con la misma expresión fría y de superioridad, pero ninguna con ninguna arma aparente.
Ninguna de las alucinaciones se resistió ante el ataque sorpresa que lanzó Egates, ya que el poder del vampiro no llegaba a más por lo que todas desaparecieron al mismo tiempo; así que, aunque él solo había atacado a dos, todas las alucinaciones desaparecieron a la vez. Ahora, solo se encontraban en el camino el Garou y los cadáveres de los vampiros.
Egates se maldecía a sí mismo, al darse cuenta de que la chica había desaparecido del camino; entonces, en su mente llegó la idea de que el vampiro la había secuestrado. Se dio cuenta de que él solo y sin apenas información de su paradero, no llegaría a nada; así que, decidió irse al pueblo del que había salido para intentar recabar algo más de información.
No tardó mucho en llegar al pueblo de donde había venido, seguía siendo de noche por lo que apenas había gente en las calles del pueblo; pero en algunas callejuelas y en la entrada principal, habían varios guardias del pueblo. Desde que habían desaparecido muchas personas por los caminos que conducían al viejo pueblo del Alcázar, la guardia de aquel pueblo se triplico, ya que aquel pueblecito necesitaba a todos los habitantes debido a que era un pueblo de comerciantes.
El Garou preguntó a uno de los guardias de la entrada, tenía pinta de haber estado en mil batallas pero por una herida o una enfermedad, debía de guardar la entrada de un pueblecito sin apenas sucesos. Al ver como Egates se acercaba a él, no pudo evitar llenarse de nostálgica ya que él también fue un viajero solitario con aquellas pintas.
-Bueno; si lo que buscas son cazadores de vampiros, encontraras en el cementerio del pueblo justo detrás de la Iglesia, a unos cuantos que dicen serlo.-respondió el guardia a la pregunta de Egates, con cierta curiosidad ya que solo los locos buscaban vampiros ya que buscarlos significaba desaparecer para siempre.
Rápidamente, se dirigió el licántropo a la iglesia de la ciudad para buscar más información. La Iglesia era bastante pequeña en comparación a las que habían en otro pueblos, apenas tenía decoración y lo único que destacaba eran los cuadros y las vidrieras que tenía en la espalda el cura. El cual, al ver como alguien que parecía ser de fuera del pueblo se acercaba a su iglesia a rezar, no pudo evitar sentirse feliz. Pero, al saber que solo buscaba a los supuestos cazadores de vampiros, la alegría se bajó de un plumazo.
-Veo que vienes a unirte a esos locos, los encontrarás detrás de esta Iglesia. Pero, te aconsejo que no vayas con ellos, son solo unos blasfemos borrachos que se aprovechan de las desapariciones de los comerciantes, para sacar dinero a la gente prometiéndoles que acabaran con los vampiros. Y en su lugar, se limitan a gastarse el dinero en bebida y mujeres de mala vida.-le contó el cura, mientras intentaba sacar un frasquito de su túnica para bendecirle aunque no se lo mereciera. Pero, Egates se marchó a bastante velocidad de aquella iglesia, ya que no le iban ese tipo de cosas.
Como había dicho el cura, los supuestos cazadores se encontraban detrás de la iglesia bebiendo y diciendo barbaridades sobre la religión y las gentes de aquel pueblo. Lo único que pudo sacar el licántropo de ellos, era que en una taberna del pueblo se reunían los que parecían ser los más expertos viajeros. Sin nada más que perder, se dirigió a la taberna del pueblo.
La estructura del comercio era bastante antigua, parecía que en cualquier momento se podría caer sobre los que allí se encontrasen. En el aspecto exterior no había nada que destacar, solo habían dos ventanas cuadrangulares y sin cristales, ya que parecía que los viajeros, cuando estaban borrachos peleaban y lanzaban cosas por ello que no volvieran a poner, ya que estaban cansados de tener que pagar nuevos cristales y después que los rompieran en una pelea.
En el aspecto anterior tampoco había mucho que destacar, nada mas entrar a la derecha se encontraba una enorme barra que llegaba más o menos a la mitad del comercio. En cada metro de la barra, había un taburete de la misma madera que la estructura de la taberna; por lo que en cualquier momento se podría caer, sobretodo si se sentaba alguien con bastante peso.
A la izquierda, todo estaba lleno de mesas y sillas de madera, pero de distinta a la de los taburetes y la de la estructura. En cada mesa, un par de sillas con una pequeña vela en cada mesa. Pese a ser un pueblo pequeño, había bastante gente rellenando hueco; mientras que en la barra, solo habían dos personas juntas que parecían hablar de algo.
La decoración, si se podía llamar así a lo que había en aquel lugar, brillaba por su ausencia ya que lo único que habían eran manchas de color oscuro en las paredes, parecía que era sangre. Egates, decidió ignorar lo que había a su alrededor y centrarse en la búsqueda de pistas, por lo que se marchó a la barra e intentar escuchar algo que le ayudase.
Pudo escuchar como los hombres de la barra, hablaban sobre un hombre que se dedicaba a secuestrar mujeres por los caminos. Viendo si ese individuo podía ser el que había secuestrado a Church, escuchó más atento la conversación, pero por desgracia la descripción del individuo no era la misma que la del vampiro del camino. Queriendo ver si sabían algo del vampiro que había visto, empezó a describir como era pero como era un Garou no podía decir mucho sobre los colores de su vestimenta.
Al notar esto, todos los que se encontraban en el local dirigieron una fría mirada a Egates; parecía que se habían dado cuenta de que no era uno de ellos, aunque buscase acabar con los vampiros.
-Vaya, vaya. Parece que un chucho quiere acabar con nuestras presas chupa-sangres. Enseñemosle como nos valemos los humanos.-se escuchó entre las mesas.
Acto seguido, todos los que allí se encontraban se alzaron y con lo que más tenían a mano, se dirigieron hacia Egates; mientras que los que se encontraban en la barra, se escondieron rápidamente entre la multitud y mezclándose entre ellos, también se dirigieron a por la cabeza del Garou. _______________________________________  | Shakra, en su forma original.: | | |  |
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|  | | Egates God of Wind

Cantidad de envíos: 509 Edad: 20 Fecha de inscripción: 25/01/2009
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 | Tema: Re: En busca de ayuda(privada) Dom Jul 25, 2010 7:55 pm | |
| Si aquello no era algo que había vivido antes, entonces se me estaba permitido sucumbir ante el enemigo sin dar pelea, lamentablemente no me gustaba seguir aquello que se me estaba autorizado a realizar. Sin duda no era la primera vez que me encontraba en una situación como esas y al ser enfrentarla como los hombres algo peligroso no podía negarme a ello. El problema si bien no era la cantidad, esta vez el enemigo era demasiado real como para que fuese a desaparecer con mi primer golpe. No eran como aquellas replicas de vampiros que se desvanecían y aparecían de nuevo apenas daba un golpe, como aquellos esqueletos nyssianos que hacían lo mismo inclusive antes del primer golpe, ni mucho menos como aquellos borrachos que para variar había estado equivocado a la hora de haber ido a hablar con ellos; si bien no eran enemigos peligrosos, ellos eran los responsables del que me encontrase en esa complicada situación. la cual incesantemente no quería evitar.
Tal y como lo había afirmado segundos después de iniciar conversación con los sujetos, eran experimentados viajeros y mis temores de que las cosas se iban a poner feas habían sido acertados, descubrieron que era un garou y la forma en que lo había hecho resaltaba el poco tacto que tenía sujeto para hablar con la gente. Tampoco es que yo estuviese en la posición mas justificada para pedir respeto a la hora de hablar, pero ese sujeto sin duda se había ganado ser el primero de esa taberna en ser anotado entre los mas odiados de mi lista negra. Si bien había acertado con la noche para buscar trabajo, esta era una de esas ocasiones en las que en realidad envidiaba a los cazadores de vampiros humanos, mi raza era muy poco usual entre mis compañeros de trabajo.
–Te dije no comieras esa ballena, ahora verás como funciona un buen laxante – Dije en tono claramente desafiante sabiendo que no estaba en la mejor posición para ello y asumiendo que el sujeto se había bebido ya una buena cantidad de bebidas para haber sido el único en haber soltado una blasfemia y desafío al mismo tiempo en mi contra. <<¡Idiota! Lo que menos hay es tiempo para pelear y lo primero que haces es hacer la pelea mas grande...>> Vale, al menos la bestia había despertado y si tenía razón, no podía dedicarme a perder el tiempo con esos sujetos mientras el tipo malo se había ido con la mujer quien sabía a donde. Pero ya lo había hecho, había amenazado y aquellos tipos no se veían nada amigables después de ello. ''La próxima vez que se te ocurra despertar, no lo hagas cuando ya estoy en medio de una pelea'' Reproché a la bestia, ambos teníamos razón, no teníamos tiempo para esa pelea, pero ya me había metido en ella y reprocharme por aquello no servía de mucho.
Eran en total diez hombres, todos experimentados y armados. No habían demasiadas vías de escape factibles para sacar provecho, tampoco irían a retroceder si llegase a transformarme. Eran cazadores experimentados, no sentían miedo, estaban enojados con mi llegada y ansiosos de ver mi cabeza rodando por el suelo o de tirar mi cuerpo a la hoguera. Mientras no acabase con la mitad debía ser bastante cuidadoso con mis movimientos, no conocía a ninguno de ellos por lo que no sabía por donde me podían atacar.
Cinco de ellos estaban armados con espadas o sables, tres con cuchillos de caza y los otros dos restantes a mano libre. Estaba claro cuales de los diez serían las presas mas fáciles de aquella pelea, por otra parte eran demasiados para armarme tan pronto. Si habían detectado mi raza podrían luego estudiar mis movimientos de pelea y usar ese conocimiento en mi contra. Debía ser mas listo y utilizar métodos diferentes mientras yo los estudiaba.
Tomé dos botellas de vino que estaban sobre la barra. Eran las que los sujetos sin armas estaban bebiendo, supuse que sería un trago amargo. Empuñe el cuerpo de la botella con la fuerza suficiente para romperla y hacerme unos cuantos tajos. Estiré rápidamente el brazo hacía los tipos de las espadas y sables para que les llegasen algún que otro trozo de vidrio mientras tomaba los dos trozos mas grandes para usarlos como cuchillos, aumentando la sangre que escurría de mi mano hacía el suelo.
Como lo supuse, el trago resultó amargo. Los dos tipos desarmados se dirigieron rápidamente hacía mi, el que se quedaba atrás tomando una botella de la mesa mas cercana. No me preocupe mucho del tipo que venía mas cerca, el que venía atrás ya había alzado la botella, pero en eso veo el brillo de una cuchilla salir por la mano del sujeto mas cercano. Lanzo un corte directo al brazo con el que sujetaba la cuchilla, haciendo que la arrojase al piso y luego lo pateo, dándole el honor de que sea el receptor del segundo tipo por mi. Después de eso, lanzó mis pedazos de vidrio contra la cabeza del segundo sujeto con toda intención de matarlo de un solo golpe. Finalmente, tomo la cuchilla que soltó el primer sujeto, el filo no era muy largo y una vez que lo sujetaba podía entender lo fácil que era ocultarla bajo una manga.
Ahora contaba con una arma y tres a la espera de ser mostradas mas ocho enemigos ansiosos y armados. Si aquello no era diversión no sabía porque diablos se estaba quejando la bestia, después de todo podía facilitarle el trabajo antes de ponerla en juego. Estaba siendo sin duda delicioso, sentir como el enemigo comienza a mostrar una chispa de miedo, no podía negar que el vampiro se podía esperar, al menos estas víctimas eran reales. –No tengo toda la noche –Dije con desagrado e intencionalmente queriendo desesperar a mis rivales para que se movieran sin pensar y hacerme las cosas mas fáciles. |
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