
Utopía Medieval El Renacer |
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| Autor | Mensaje |
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Shaiya de Rais Caused of Desire

Cantidad de envíos: 361 Localización: En tus sueños prohibidos Fecha de inscripción: 15/01/2009
Ficha de personaje Nivel: 2 Experiencia:
   (857/2500) Alineacion: Neutral-Maligna
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Dom Jul 25, 2010 2:23 pm | |
| Mis pasos resuenan golpeando contra las paredes rocosas del templo, a medida que avanzo, el espectáculo visual cambia notablemente, de lo que pareciera una cueva dedicada al culto de a saber que antiguo dios pagano, comienza a asemejarse a algo notablemente diferente. Las estalactitas y estalagmitas caen y nacen del suelo, cristalizando las paredes, pues sin echas del mismo hielo. Así mismo, parecieran espejos que reflejan no solo mi silueta, si no la de aquel al que persigo en una alocada carrera que debo frenar repentinamente.
Mi resuello pese a no estar perdido si se encuentra exaltado, mis colmillos completamente extendidos, amenazantes, la bestia que ruje que me incita, quiere que ataque, pero debo racionalizar, pensar con la cabeza y no dejarme llevar por los impulsos. La confusión se me hace notoria durante un momento al ver tantas figuras de Red dibujadas en las frías paredes, todas con formas diferentes, altas, bajas, estiradas grotescamente y todas en movimiento. Un segundo, un poco de aire para mis pulmones y de nuevo mis pies se ponen en movimiento, casi segura de que no hierro el camino.
Una segunda cámara helada es la desembocadura de esta carrera. No hay salida, y ante mí se expande el hielo, el blanco y el frío que antes me ha perseguido en las paredes se funde ahora en el suelo. Hielo, agua helada formando u espectacular lago subterráneo. Una barca, unos remos. ¿Para qué si no hay salida? Pero si no hay salida ¿Dónde está Skull? No puedo divisarlo y casi estoy segura de que no me he confundido de camino. Es entonces cuando me asalta el olor, dulce, embriagador que serpentea a mi alrededor ascendiendo hasta llenar mis sentidos, la cabeza se me embota de la nada una mano con un guante que tapona mi boca y mi nariz. Mis dientes desplegados se clavan firmemente en la carne, sintiendo como la tela de hilo se empapa de el dulce licor ambrosíaco que sustenta mi vida. Pero con el arduo y salado sabor a la sangre, se entremezcla otro, ácido, químico, que hace que mis brazos que se habían alzado para forcejear contra la mano que me sujeta caigan laxos, sin vida, sin que pueda manejarlos. Un cuerpo se pega a mi espalda y un brazo rodea mi cintura. Una voz, rasposa, que conozco o creo conocer, que he escuchado con anterioridad, hace mucho y más recientemente en pesadillas habla en mi oído y después. Después nada. Mis párpados caen y con ellos mi consciencia.
Un réquiem resuena, las teclas del piano se mueven febriles alternando las blancas con las negras, el pedal del elegante instrumento se utiliza con maestría. Una bella sonata, triste y lúgubre, sobria, que clama las noches y los días, que enardece, que despierta los sentidos. Los míos propios, pues no estoy segura de si mis ojos se han abierto al sentir la melodía o al haberlos abierto ella ha comenzado como una nueva noche entre otras tantas.
¿Qué ha sucedido? ¿Dónde me encuentro? La cabeza aún da vueltas y tardo algún minuto en conseguir enfocar bien el techo. Alto, blanco e iluminado. Me incorporo, pues me encuentro tendida, un diván ha sido mi soporte. Mis pies, desnudos ahora se topan con la suavidad de una gruesa alfombra. Ilustre habitación donde me encuentro cautiva. Pues así debo suponer que estoy, amparada únicamente por la música de un piano y completamente sola. Finalmente me levanto, paseando por la estancia, ricos muebles de madera la decoran, mis dedos extendidos acarician los materiales, entre curiosos y expectantes, esperando el momento en que me tenga que enfrentar con mi captor. Tanto he escuchado de él. Tanto he sabido y sin embargo, nunca hasta el día de hoy me he encontrado entre sus garras. No me quiere muerta, no de momento o estoy segura de que no hubiera corrido mejor suerte que la halcona, la detective y la drow. No me ha maltratado y me ha despertado con una sonata. Así que definitivamente, no sé que puedo esperar de él.
Hasta que escucho la voz. Viene todas partes y de ningún sitio al mismo tiempo, acompañada por la música, como si me estuviese observando a través de un opacado espejo, como si los conductos de ventilación fueren hilos musicales a través de los cuales puede introducir todo tipo de sonidos, desde el piano hasta la voz, que resuena alta, potente y segura.
Mi cabeza se alza y los negros ojos se fijan en un punto indeterminado, la sonrisa, burlona, se asoma a mi rostro.
-Así que me observas. – Camino nuevamente hasta el diván donde me tiendo plácidamente.- Bien, podríamos decir que tuvimos amigos comunes en el pasado. Pero dime. ¿Por qué no vienes a mí? Sabes que estoy desarmada, pues tus manos se han encargado de recorrer mi cuerpo para asegurarse. Sabes que no corres pues estoy presa entre tus garras. Ven, ven a mí y hablemos cómodamente.
Se puede apreciar el fulgor de mis ojos, pues no lo oculto. Sí, estoy desarmada, ningún metal afilado puede hacerme de arma. Pero el no me conoce y con eso cuento. Ha podido notar el afilado de mis colmillos pero sabe que puede dormirme. Pero hay muchas cosas que desconoce de mí, cosas que incluso yo misma desconozco. Pues mi venganza siempre ha tenido cabida en mi mente y no puedo desaprovecharla ahora. Capaz de cualquier cosa para consumarla. Y sé, que mucho puedo. Pero para ello, necesito al engendro ante mi presencia.
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|  | | Halcon Blanco

Cantidad de envíos: 92 Fecha de inscripción: 24/04/2010
Ficha de personaje Nivel: 1 Experiencia:
   (830/1000) Alineacion: Legal-Bueno
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Miér Jul 28, 2010 12:16 am | |
| No puedo contar lo que sucedió, no puedo reconstruirlo tal y como sucedió, el troll el derrumbe, todo había pasado muy rápido, pero el elfo logro salir bien de la cueva aunque con unos golpes producidas por la lluvia de puedas desde luego se alegro al ver que su rubia colega lo había hecho, le echo una mirada vaga pero complaciente al verla salir, no obstante el problema eran las dos civiles que si bien no habían hecho nada por ayudarlo cuando estaba a la merced del troll, su sentido del honor y de justicia, le decía que no podía abandonarlas Afuera seguían tirados los cadáveres la elfa empalada y a algunos en el suelo, las hormigas reptaban caminado de la pena por las bocas de los cadáveres Pero por fin salió la otra civil y justo entonces la caverna colapso totalmente, El elfo se horrorizo la pensar que una de las civiles y el mismo Red Skull habían quedado sepultados debajo de toneladas de piedra, pero eso no era todo la joven civil que salía con su lobuna mascota, había adquirido un aspecto por demás demacrado, el elfo quizás temió que la joven hubiese sido expuesta a una toxina Estaba tan demacrada que apenas se podía reconocerla, su cabello lacio y rojizo se volvía irsuto y pálido, su piel era como una horrenda envoltura de carne herida, sus hermosos ojos caoba ahora eran rojos llenos venillas de hemorragias, pero lo mas de todo era que curiosamente, actuaba con cierta naturalidad, incluso con su voz no muy distinta para oídos humanos pero si para el Elfo, incluso se tomo la molestia de preguntar como estaban mientras se desplomaba, al igual que su mascota que no lucia nada mas solo cansada Stephano: ¿Pero que te hizo? Que fue lo que paso allá dentro? ¿Están muertos?
Esa misma noche mucho mas tarde y no muy lejos de ahí Shaiya habla von la voz del red skull Me encantaría hablar contigo cómodamente mi preciosa invitada pero soy alérgico a las mordidas... jamás me había enfrentado con un vampiro ya has probado mi sangre, así que te será fácil mas detectarme, además solo tienes que seguir la música
Hubo un silencio mientras las notas del piano seguía, las teclas eran tocada de una forma armoniosamente lenta, no hubo una contestación directa a su respuesta sin oque cambio de tema vilmente
" ¿Te gusta el sonido? Esta es una de mis melodías preferidas... ¿te gusta? Dicen que tocar el piano es tantear el alma, yo considero mas bien la voz del destino, a veces es algo turbia...
En medio de tan melodiosa partitura, sonó un acorde disonante que estropeó la magnífica armonía. La terrible conjunción de notas irritó los oídos de la Vampriesa hasta que éstas se perdieron entre las paredes de la sala. Como si nada hubiera ocurrido, la canción continuó tan agradable como hasta ahora. Shaiya se dio cuenta, mucho mas al fondo de la habitación había un elegante sillón de cedro oscuro, y vio dos niñas rubias, echadas entre los cojines suaves de terciopelo, totalmente abandonadas al sueño como solo pueden hacerlo las de su edad, con las bocas sonrojadas abiertas, sus caras redondas y pequeñas, suaves. Tenían la piel húmeda, radiante; los rizos dorados caían sobre su frente, húmedos y pegados a la piel. Sus camisas estaban semi abiertas mostrando los diminutos senos y la piel blanca radiante El sofá estaba salpicado de vino y una pequeña botella de un vino a base de ciruela estaba en medio de los platos y los cubiertos grasientos Todo en una perfecta presentación. El olor de los cuerpos se entrelazo como la más tentadora de las amantes. - Espero que no te moleste esperar aquí, ¿tienes hambre? No creo que te hayas alimentado lo suficiente, puedes tomar lo que gustes, vamos, no seas tímida.
Proximo mastereo el siguiente miércoles podemos saltarlo el turno de Shaiya si sigue mala Espléndida forma de dar juego judith  _______________________________________  Halcon AlbinoEngullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga. |
|  | | Judith Vasordiel

Cantidad de envíos: 113 Fecha de inscripción: 12/05/2010
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Lun Ago 02, 2010 1:53 pm | |
| El agua de la lluvia caía con suavidad, humedeciendo su, entonces, piel cetrina. Era como un pequeño bálsamo de frescura, para el fuego abrasador que sustituía en sus venas la sangre que necesitaba y no tenía. Por suerte, si bien su belleza había mermado, aún no lo había hecho así su fuerza, y podría continuar más tiempo en pie de guerra. No sabía cuánto, pero con el objetivo de no angustiar su ánimo, procuraba no hacer un cálculo aproximado. El Halcón le preguntaba por su estado, por lo sucedido en el interior de aquella maldita gruta. ¡Ah, demonio! ¡Nefastos recuerdos! Sentía rabia cada vez que lo evocaba. Demasiado lejos quedó aquella barca de su alcance; demasiado lentos fueron sus pies, que resbalaban por las húmedas rocas. Vonkua se acercó en ese momento a ella, dándole con el hocico en el muslo, y Judith lo acarició con una pálida mano mientras contestaba.
- Red Skull tiene a Shaiya. La ha adormecido con algo, y se la ha llevado a su castillo en las montañas – la mano se crispó ligeramente sobre el lomo del animal –. A mí no me ha hecho nada.
Debían ponerse en marcha lo antes posible, o quién sabía lo que podía suceder. No dudaba un segundo de las capacidades de su Sire, pese a que nunca la había visto ponerlas en ejecución, y albergaba la esperanza de que, más allá de los oscuros planes de ese bastardo de Red Skull, saliera airosa gracias a sus habilidades. Debía ser poderosa como para haberla transformado, ya que dudaba que ella misma tuviera fuerza suficiente como para Abrazar a un humano. Nadie se lo había dicho nunca; era una sensación. Conforme más llegaba al límite de la resistencia de los mortales, más notaba ese tirón de la Muerte. Los brazos fríos de la Parca la rodeaban con una fuerza mayor cada vez que llegaba más lejos en ese umbral. Le hacía ver que su chiquillo la llevaría consigo allá donde las almas no regresan.
Pero lo fundamental en aquel entonces era salir de nuevo al camino, al castillo del que habló su enemigo unos minutos antes. No sabía cuán lejos quedaba, pero dedujo que no podía ser demasiado si él iba cargando con un cuerpo sin fuerza. Se amparaba en esa posibilidad mientras se pasaba las manos por ambos lados del rostro, hacia el pelo, humedecido por la lluvia. Caminó algunos pasos concentrándose en el olor de la tierra mojada, alejándose de la Halcón. Ella no. El hecho de pertenecer a la organización la hacía intocable; sería mucho mejor que tratara de ignorarla, tal y como lo estaba haciendo. Su voz sonó nuevamente algo enronquecida.
- ¿Hacia dónde debemos dirigirnos? |
|  | | Holly Blood

Cantidad de envíos: 19 Fecha de inscripción: 12/05/2010
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Mar Ago 03, 2010 1:11 pm | |
| Seguía inerte, sin ver su alrededor, sólo sentía la lluvia cayendo fina sobre ella, limpiaba con sus lágrimas el barro que la manchaba, que se escurría por el cuero tintado de sus ropas, dejando ver de nuevo su brillo púrpura. Su pelo caía lacio a ambos lados de sus hombros, la coleta se había deshecho, el peso del agua empujaba el flequillo, éste le tapó la visión de un ojo, pero aun así no lo apartó, no movió los dedos, su mandíbula dolía tensa, a la espera...
Y sus ojos se abrieron de par en par al ver la figura exhausta de la joven vampiresa, la dueña del lobo, que caía rendida sobre un lodazal cada vez más aguado. Al principio ni ella ni el elfo se movieron, podía notar cómo ambos cambiaban la mirada de la caída a la ausente, hacia la boca de la cueva... se había derrumbado, definitivamente no había logrado salir. Holly tomó aliento, y contuvo la respiración, confusa por el repiqueteo de la lluvia, por la aceleración de su pulso, latía la sangre en sus mejillas aún alborozadas por la carrera y el esfuerzo contra el troll. Entonces, se fijó en Judith, como la había llamado su compañera; Judith presentaba un aspecto lamentable para otros quizás, para ella, ahora mismo era la viva imagen de la muerte, pálida hasta la enfermedad, ojos hundidos en sus cuencas, rojos como la sangre que necesitaba. Habló y un escalofrío helado, acompañado de una gota de agua, bajaron por su nuca hacia el final de su espalda. Lady Halcón no conocía demasiado de los vampiros, pero sabía lo que todo humano debía de saber: que era de su sangre de la que se alimentaban.
Disimulada se apartó, caminando paso a paso de espaldas, hasta que su trasero tocó algo blando, frío y mojado como todo a su alrededor. Al girarse, la imagen de la drow empalada la conmocionó aún más, haciéndole cerrar con fuerza los labios al ver la hilera de hormigas que entraban a su boca, buscando alimento, quizás un refugio seguro... Mirando las hormigas, escuchó la conversación y tragó saliva fatigada, se presentaba un nuevo problema.
Una de sus compañeras estaba prisionera, en el castillo de Red Skull. Ya no había drow que capturar, ya no había desertora que interrogar, ya no había camino de vuelta, no podían dejar el caso en manos de la organización pues, para cuando llegasen hasta Red Skull, quizás la vampiresa ya estuviese fuera de alcance. Se mordió el labio inferior y éste se tornó levemente más rosáceo. Al segundo deshizo el gesto y miró de reojo la figura ya en pie de la vampiresa. No tenía el mismo aspecto que cuando había logrado salir, pero seguía viéndose terrorífica a los ojos de Holly, procuró tener a mano sus cimitarras... por si acaso la lluvia y la confusión atacaban a la mente de la bebedora.
Miró su lobo y después al elfo, ambos habían recibido la misma información, y quizás todos esperaban que la respuesta a la pregunta de Judith cayera con la lluvia, allí en medio. La rubia asalariada quiso desaparecer de allí, regresar a la ermita, alejarse de la mujer, poder respirar durante un segundo sin sentirse culpable de ello. Miró a uno y a otro y finalmente, en un acto de insensatez, por la cuenta que le traía no llamar la atención, dio un paso al frente acercándose al círculo de barro que quedaba entre la inmortal y el halcón.
_ Red Skull esperará a que vayamos, sería demasiado llamativo continuar por el bosque, él sabe que estamos aquí. SI pudiésemos llegar de otra manera a la cadena de montañas, tendríamos la oportunidad de jugar con el factor sorpresa, pero perderíamos más tiempo, además... _ añadió mirando a la vampiresa con toda su cautela_ Tendríamos que parar al amanecer y encontrar refugio _______________________________________ |
|  | | Shaiya de Rais Caused of Desire

Cantidad de envíos: 361 Localización: En tus sueños prohibidos Fecha de inscripción: 15/01/2009
Ficha de personaje Nivel: 2 Experiencia:
   (857/2500) Alineacion: Neutral-Maligna
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Miér Ago 04, 2010 5:24 pm | |
| Como era de esperar, Red Skull no tiene las agallas suficientes como para enfrentarme de forma directa, tumbada sobre mis cojines, en el diván que se me antoja cada vez más cómodo fijo la mirada en el techo al tiempo que escucho la melodía alternada con la cruel voz que me habla. Experta en el juego de las máscaras de carnaval, mi faz no revela nada salvo tal vez la indiferencia, por dentro, por supuesto, es otra cosa, se y siento a aquel hombre odiado se encuentra cerca y me observa. Seguramente mide cada movimiento de mi cuerpo, cada mirada y cada suspiro, tanteando y planeando que próximo paso dar, quien sabe con que motivo, pues mis planes ya se han trastocado desde el primer momento en el que él me ha echo prisionera en vez de matarme directamente como ha echo con el resto de féminas del grupo.
Me pregunto por un instante, tal vez llevada por la elegante armonía de las notas trazadas qu habrá sido del resto del grupo y sobre todo de Judith. ¿Habrá el elfo conseguido escapar del ogro? La rubia halcona habría entrado en la gruta y Judith conseguido salir regresando por los laberintos que formaban las estalactitas, esperaba que si, que al menos ella se encontrase bien. Aunque realmente lo único importante en ese momento era saber si yo conseguiría salir con vida de ahí y cuando.
Skull sigue hablándome, compara las melodías del piano con el propio alma de las personas y como queriendo demostrar que su tonada no era la excepción, pronto los acordes disonantes golpearon contra las paredes de la habitación y dañaron mis oídos, finos y acostumbrados a los sonidos asonantes y ordenados en las melodías de dicho instrumento. Más pareciera que golpease las t3eclas sin ton ni son, algunas más fuertes y otras más firmemente, alma de un loco que ideaba una tonada que tan solo a el podría congratularle.
- Ciertamente, me gusta la música, pero si se comparan las melodías del piano a las almas de las personas, las nuestras no se asemejan demasiado, al menos en esta parte de la partitura.- Contesto al aire.
Ta abruptamente como lo estridentemente horrendo había comenzado, da continuidad a la armonía y destreza antes tocada y mi ceño deja de fruncirse de forma automática. Me incorporo sobre los codos, observando nuevamente la habitación, pues de pronto, mi olfato ha captado algo que antes me había pasado desapercibido. No estoy sola en la habitación y al fondo, sobre un pequeño sofá veo dos siluetas tumbadas.
Poniéndome de pie, me acerco hasta ahí, dos niñas, dos pequeños querubines, rubias de rizosos cabellos y blanca tez, sumidas en el limbo del sueño, Skull me tienta, me dice que beba, que sacie mi sed, que las tome entre mis brazos, las meza entre ellos, que acerque mis colmillos a sus pequeños cuellos y me deje invadir por su virgen sangre, sin dolor, sin que padezcan, puedo hacerlo, lo deseo, mis colmillos se disparan y la bestia ruge, me pide que las tome y me arrodillo frente a ellas, acaricio sus piernecitas desnudas y humedezco los dedos en el sudor de su piel. Las deseo, oh, como las deseo. Me inclino sobre ellas, acaricio su piel con los colmillos y a punto estoy de agujerearla, de probar la vitae...
¡No! ¡No puedo! Caigo hacia atrás en medio de un agónico gemido, pues la lucha entre mis dos mitades, la bestia y la mujer es la más cruenta y cruel que pueda llegar a soportar.
¡Tomala! ¡Tomalas! ¡Bebe de ellas! ¡saciate! ¡Lo necesitas! ¡haz caso de sus instintos! ¡haz lo que tu naturaleza te dicta!
Por suerte, la cabeza racional, aquella ha ha aprendido a lo largo de los años a dominar a mi fiera interior habla más fuerte.
¡No puedes fiarte de nada de lo que Skull pueda darte! ¿Y si las ha envenenado? ¿y si en realidad se encuentra a la espera de ver lo que sucede de que las tome y muera sumida en medio de estertores que el veneno pueda causarme?
Si, seguramente es eso, por eso me tiene aquí, seguro que tiene curiosidad de saber sin un vampiro se puede envenenar por ingesta de sangre infectada.
Arrastrándome por el suelo llego de nuevo al diván, intentando no mirarlas, me tiendo y cierro los ojos, necesito calmarme, respiro, una y otra vez, calma, calma, necesito calma... _______________________________________ |
|  | | Halcon Blanco

Cantidad de envíos: 92 Fecha de inscripción: 24/04/2010
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 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Jue Ago 05, 2010 4:14 am | |
| Era totalmente anacrónico ver como la joven civil tenia una aspecto tan lánguido y gris y actuara relativamente normal pero eso paso a segundo plano cuando informo que n osolo estaban vivos sin oque aparte, cara roja tenia a la otra civil y se la había llevado a un castillo en las montañas, lo que no sabia era si el no le había hecho nada ¿Porque entonces tenia ese aspecto? Y es que el elfo a diferencia de su compañera no había intuido las evidencias que sugerían que era una Vampira Entonces Holly blood se aparto disimuladamente mientras Judith camino unos pasos preguntado a donde debían ir... el elfo miro hacia al cielo donde la noche y la fina pero imparable lluvia no dejaba ver mucho, en eso la rubia hablo Red Skull esperará a que vayamos, sería demasiado llamativo continuar por el bosque, él sabe que estamos aquí. SI pudiésemos llegar de otra manera a la cadena de montañas, tendríamos la oportunidad de jugar con el factor sorpresa, pero perderíamos más tiempo, además...Tendríamos que parar al amanecer y encontrar refugio El elfo medito un poco la respuesta las palabras de su colega ¿pero como sabia ella donde estaba? Entonces giro la vista hacia donde ella veia, a lo lejos encima de una cordillera sobre el franco de la montaña estaba coronada una vieja fortificación abandonada | Spoiler: | | | |
Stephano: Ese debe ser el castillo... debe de estar como a unas cinco horas a pie si nos apresuramos llegaremos antes del amanecer, estoy seguro que nos esta esperando y es una trampa, pero no tenemos otra opción
Así pues avanzaron hacia la tempestuosas cumbres con el chipi-chipi acompañándolos todo el camino, avanzando por el inmenso bosques de abetos después de la ciudad en ruinas había un espejo de lagos vírgenes en donde jamás navecilla alguna ha surcado sus ondas, jamás redes de pescadores turbaron su cristal profundo como el azul del cielo; el camino era largo por la umbría bóveda de los bosques entrecruzados de las inesperadas maravillas que la soledad les descubría a cada instante, no había ni un solo vestigio de morada o presencia humana mas allá de la ciudad perdida
Alguna cascada a la que seguramente dio origen imprevistamente la licuefacción de los hielos y que, saltando de roca en roca, invadía de pronto el angosto sendero que los dos halcones y la vampiresa y su lobo recorrieron, el elfo no dijo no una sola palabra durante el viaje, de alguna forma se sentía responsable pro el grupo y el que dos de sus compañeras y la elfa estuvieses ahora muertos y la otra civil prisionera, lo molestaba mucho.
Por otro lado¿Cuanto tiempo duraría Judith sin probar sangre? En algún momento tendría que buscar alimentarse antes de superar aquella mole agreste
En tanto Shaiya había rechazado el banquete que se le había dispuesto. El red Skull de alguna forma vigilaba todos sus movimientos Vio como regresaba Al divan sin probar a aquellas niñas que había dispuesto para ella
Red Skull: Vaya, vaya pero que desencanto ¿Asi que la gran Vampira tiene corazón? ¿O acaso tienes miedo? Me decepcionas, debería matarte ahora mismo y empelarte como he hecho con todos aquellos que tiene la osadía de oponérseme, pero.... me gustas, debo decir que me atraes mucho. En realidad faltan palabras a las lenguas para describir tu belleza...
Y como toda mujer bonita debes de ser ambiciosa. Te he dejado viva porque hay algo que quiero que veas...
En eso se escucho una pared moverse, el conocido chirrido del metal deslizándose pro la roca desnuda, la pared se abrió dando paso a un túnel bastante largo cuesta abajo iluminado por antorchas Así como el olor pétreo del aceite de piedra
Red Skull: Vamos no seas tímida, si quisiera hacerte daño ya lo hubiera hecho mientras dormías, quiero que veas algo antes de hacerte una proposición
La voz callo. El tunel estaba esperándola. Dentro de el, habia un aire enrarecido, Aire viejo a kilómetros bajo la superficie, tan viejo como las mismas montañas Khardianas cada bocanada era como probar un puñito de sal. mientras más avanzaba mas sentía que la temperatura aumentaba, además de eso una luz rojiza comenzó a iluminar el pasillo notándose incluso a pesar de las antorchas.
Al final del largo túnel había una puerta de madera con goznes de hierro que guardaba la entrada hacia el complejo y que estaba totalmente abierta para la Vampiresa dentro estaba la mina, primero un rió de lava un pequeño puente hecho de tablones de madera sobre unos pilares de piedra que lo sostenían y después de este unas vastas vetas de oro plata y diamantes, había unos huesos esparcidos por el suelo y el techo estaba sujeto por deterioradas vigas para evitar su derrumbe, nuevamente la voz de barón rojo retumba en todas las paredes
Red Skull: Como puedes ver con todo estos minerales puedo reconstruir mi organización, una vez que empiece a explotar todo lo que aquí hay seré inmensamente rico, lo suficiente como para aplastar a mis enemigos, todo esto puede ser tuyo. Únete a mi, se mi aliada, Conviértete en mi compañera, en mi discípulo, juntos el mundo seria nuestro, te ofrezco un imperio criminal a tus pies.....
_______________________________________  Halcon AlbinoEngullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga. |
|  | | Julia

Cantidad de envíos: 137 Fecha de inscripción: 15/03/2010
Ficha de personaje Nivel: 1 Experiencia:
   (450/1000) Alineacion: Neutral
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Sáb Ago 07, 2010 1:40 am | |
| Una vez más, la vida le desafiaba ante su camino, ahora ni siquiera sabía dónde estaba. Sola y empapada de pies a cabeza por una lluvia fina como agujas de cristal, le acompañaban en aquel trayecto completamente ciego.
Ya llegaba dos días en aquel maldito lugar, rodeada de abetos de un lado a otro y grandes árboles que cubrían el negro manto quizás estrellado, pero aquella inesperada lluvia, le había quitado la poca visión que tenia, una antorcha vieja y apagada que no le servía de nada. La joven caminaba a ciegas arrestando los pies por el húmedo barro con tal de no caerse, pero aun así, siempre acababa en el suelo con cada rama que al paso se encontraba.
- Bien, bien… - murmuró - dime que no estoy dando vueltas… - continuo diciéndose - ¡dime que no estoy dando vueltas! – ya, acabo en grito.
La situación en la que se encontraba, era bastante crítica, pues bien era cierto que no paraba de moverse en el mismo punto desde que cayó la noche y, siempre caía con la misma rama. Sus manos, rodillas y parte del pecho, ahora eran de un tono canela como sus pies. Volviéndose a levantar, continuó avanzando con cara de pocos amigos y parte de su larga melena pegada en rostro, cuando de pronto notó que no estaba sola en aquel antro, alguien mas había… sentía pasos más alla donde no se había atrevido a ir, donde la oscuridad abundaba más.
- ¿Y si el camino es por allí? – Se preguntó
La soledad y la amargura por salir de aquel laberinto le estaban volviendo completamente loca, cuando sin pensárselo dos veces, salió disparada a tantas hacia la izquierda como si en aquel preciso momento su vida corriese peligro. Tal desesperación era la suya que apenas se paró a respirar que, pisando en un lugar falso se vio rodando colina abajo.
Aunque se sintiera cerca, la realidad era otra, ella se situaba en la parte alta mientras que aquellos pasos estaban abajo, tan solo una pequeña montañita completa de arbolitos y zanjas separaban el trecho que con tal de rodearlo se alcanzaba el lugar. En cambio la joven escarlata decidió ir por la parte rápida, bajar rodando como una piedra hacia abajo para acabar topándose con alguien.
No sabía quién era y si iba acompañado, si era bueno o malo, tan solo que era un hombre por la diferencia de altura o quizás una mujer debido aquellos largos cabellos, sus manos sucias como la resta de su cuerpo completamente mojado y embarrado hacían de ojos tras el tacto que, averiguando con toda cara sin preguntar, descubrió que era un elfo por sus picudas orejas.
- Oh…perdón, perdón… - dijo al momento de toparse con él, sin más se precipito a palpar – anda, pero si eres un elfo… ¿no? Por las orejas… son largas… oh perdón, perdón que grosería… - Se levantó rápidamente.
- Disculpe mi atrevimiento y .. bueno es que no veo absolutamente nada, soy.. soy Julia.. Y seguido, estrecho la mano a modo de saludo que no obtuvo ya que delante de ella no había nadie.
- Vale… ya estoy hablando otra vez sola, que bien…
_______________________________________ Nirole, Dibujo, Esgal |
|  | | Holly Blood

Cantidad de envíos: 19 Fecha de inscripción: 12/05/2010
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Dom Ago 08, 2010 10:56 pm | |
| Holly, como había podido comprobarse, no era una mujer de muchas palabras, mucho menos cuando ya había aportado sus ideas claramente expuestas, no sintió la necesidad de volver a hablar. Pero en su mente, bullía la actividad en busca de una solución, algo que les evitase atacar de frente a Red Skull... Halcón Blanco lo había dicho, no tenían opción, no obstante, podrían retroceder hasta la ermita, pasar allí el día y atacar con un plan ya trazado y estudiado, era pisar sobre seguro. El inconveniente se encontraba en la cautiva, no sabían qué querían de ella ni si llegarían demasiado tarde, finalmente tuvo que admitir que el elfo llevaba razón; no les quedaba otra.
Miró el cadáver de la drow, su piel se estaba volviendo de un gris ceniciento, podrido y mojado por la lluvia... Sintió repugnancia y se apartó de ella, con cuidado de no entrar en el campo de contacto con la vampiresa. Aquella noche no había dónde mirar sin encontrar problemas; El aspecto de Judith había cambiado desde que salió de la gruta derruída, pero no había pasado el tiempo suficiente para que Lady Halcón dejase de evitarle, sus ojos enmarcados y su voz ligeramente áspera seguían en su mente, como una mosca que zimbreaba tras su oreja, alerta... siempre alerta.
No les quedó mas remedio que continuar el camino bajo la incesante lluvia hacia la cadena de montañas. Atrás quedaba lo que antaño fue una cueva, mas allá, cuerpos enmarcados en el cuadro de la muerte, y aún más al fondo las ruinas de una ciudad... antiguo tras antiguo, el pasado les pisaba los talones, quizás les llegase el turno a ellos, quizás no... este pensamiento hizo que los pasos de la asalariada fuesen todo lo rápidos que el resbaladizo suelo le permitía, y no era la única, parecía que todos estaban acostumbrados al buen ritmo, se notaba en la constancia de sus pisadas y en el silencio de sus voces, nadie hablaba concentrados en caminar, de hecho la única respiración que escuchaba era la suya propia, ni siquiera el lobo producía sonido en sus fauces, y eso le inquietaba más que si hubiesen estado charlando desinteresadamente.
Pasaron por lo que quedaba de bosque bajo las nubes testigos, descargaban sobre ellos su lluvia como si Red Skull las hubiese invocado para interponerse en su camino. Las agujas de los pinos y las lascas de corteza reblandecidas por la lluvia hundían sus pies y les hacía más incómodo el avance, empezaba a estar harta del bosque... de vez en cuando un enorme charco de color chocolate los esperaba con los brazos abiertos para bañarlos, por suerte ninguno de ellos cayó, y las ocasiones se dieron como para haber fallado...
En su mente, la halcón contaba el tiempo que tardaban en caminar, calculaba si les daría tiempo de llegar antes del amanecer... parecía una empresa imposible, casi tendrían que ir a ese mismo ritmo durante todo el camino, incluida la zona escarpada de montaña, realmente imposible. Pasaron junto a un río solo alterado por el repiqueteo de la lluvia, parecía querer frenar pero no terminaba de decidirse, el chispeo calaba sus huesos y levantaba una fina niebla no lo suficientemente nítida para cubrirles la visión, pero sí hacía ver el lago mucho más espectral de lo que aparecería en la mañana. Continuaron caminando, el ruido del agua se duplicó, triplicó en fuerza y volumen, un caudal andaba cerca y caía estrepitoso sobre el surco ya formado de un río, paralelo a su camino. Era tal la cantidad que el sendero en sí llegó a empaparse, nada importante, pero Holly pudo sentir lo helado del agua, debía provenir de las montañas, tardó un momento en volver a sentir sus dedos.
Terminaban de pasar la zona de la cascada cuando un estrépito mas allá le hizo alzar la guardia. Su vista no era nada extraordinaria, no podía ver qué era lo que acababa de caer, sólo que estaba cerca, y parecía perdida. Vio como alzaba las manos y tocaba al elfo, rauda la halcón se llevó las manos a sus sables dispuesta a cortarle las muñecas si se trataba de alguna enviada de Skull pero en lugar de atacarle... estaba tanteándole, reconocía a través del tacto sus facciones, ¿acaso era ciega? Se la veía sucia y andrajosa, tal vez fuese una demente, o una perdida, en cualquier caso no le resultó de fiar así que no apartó las manos de sus empuñaduras.
_ ¿Quién eres?_ exigió saber_ ¿Y qué haces en este bosque?
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|  | | Shaiya de Rais Caused of Desire

Cantidad de envíos: 361 Localización: En tus sueños prohibidos Fecha de inscripción: 15/01/2009
Ficha de personaje Nivel: 2 Experiencia:
   (857/2500) Alineacion: Neutral-Maligna
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Lun Ago 09, 2010 3:17 pm | |
| A duras penas consigo recuperar la respiración, controlar mi cuerpo, centrar la cabeza, que obstinada da vueltas, a duras penas soy capaz de aplacar a la bestia que se retira, solo un paso como para dejarme respirar, pero me advierte que no está satisfecha y que en cualquier momento puede tomar el control, relegándome a un segundo plano, haciéndose dueña de mis actos, nublando mi mente, tomando lo que desea, aun a pesar de mi propia existencia, pues se y muy bien que si no mido, que si no pienso puedo morir en cualquier momento.
La voz de Red Skull resuena de nuevo. Se le ve enfadado, no esperaba mi acción y tal vez le haya decepcionado, tal vez las niñas no estén envenenadas, tal vez simplemente quería congratularse al ver como las desangraba lentamente, como me bañaba en s u sangre, espectáculo salvaje y cruel gratuito que el había dispuesto para su entretenimiento personal y yo, su cautiva no le he dado el gusto.
- Vamos, vamos, no te lo tomes a mal.- Respondo a la voz al tiempo que mi cabeza deja finalmente de dar vueltas.- Es simplemente que era un trabajo demasiado fácil. A mi querido amigo, me gusta la caza. ¿Que tiene de emocionante alimentarse de dos tiernas niñas dormidas si no se pueden escuchar sus gritos? No me emociona si no puedo sentir el torrente de su sangre fluir contra su voluntad, pues créeme, el sabor difiere con las emociones. Y el miedo y el terror es uno de los más interesantes. Tal vez si hubieran estado despiertas hubiera jugado un rato con ellas.
Verdad a medias, si hubieran estado despiertas sin duda no hubiera dudado en beber de ellas, las hubiera tomado importándome poco su tierna edad, saciando a mi bestia y recuperando las fuerzas que comienzan a mermar. Pero la verdad en este momento es que no las he tomado porque provienen de él, porque no me fío de nada que su mano pueda darme, porque no se hasta donde juega y hasta donde soy el ratón en la trampa. Pero por supuesto, el no puede saberlo, no debe saberlo, debe pensar lo que quiero que piense, que puede que me fíe de él, que puede tenerme a su merced... Que puedo ser su aliada.
El final de sus palabras viene acompañado con el sonido del deslizamiento de una pared. Llega el momento de ponerse en pie y sacar lo mejor de una misma. Las piernas me flaquean un poco al intentar sostener mi peso, pero orgullosamente alzo la cabeza echando el azabache cabello hacia atrás, no dejo que la debilidad se filtre en mi oscura mirada que pueda notarse febril por la sed que me corroe. Camino, despacio, afianzando cada paso, sintiendo la mullida alfombra que recubre el suelo bajo mis pies desnudos, solemnemente llego hasta la abertura procurando no mirar los cuerpecitos que descansan en el sofá, pues de nuevo el instinto me pide que me abalance sobre ellos y debo hacer acopio de fuerza de voluntad para no tomarlas.
La mujer vence a la bestia, nuevamente. Empero, no se cuanto más podrá seguir haciéndolo.
Ante mí un túnel, largo e iluminado con antorchas, la voz me insta y me dice que me encuentro a salvo, realmente, no veo diferencia de peligro en estar encerrada en la habitación que recorriendo aquel pasadizo así que abandono el rojo de los tapices para enfrentarme con el gris pétreo y los fulgores del fuego, camino, hacia abajo, el único camino posible. A medida que avanzo el aire se enrarece, huele a tierra vieja, a mundo, a eternidad putrefacta. No hay ventilación,el oxigeno escasea y cada bocanada de aire que intento llevar a mis pulmones se me hace cada vez más difícil.
Pero volver hacia atrás no es una opción que contemple. Nunca ha sido una opción para mi el deshacer mis pasos. Siempre seguros más o menos certeros, pero el orgullo siempre me ha impedido deshacerme, desdecirme o incluso pedir perdón por mis actos, calculados o no. Son míos y con ellos debo vivir.
Un fulgor rojizo se hace visible al final del pasadizo. El calor aumenta a medida que me acerco a él. Una puerta abierta me invita a pasar a ver una de las maravillas más impresionantes que mis ojos jamás vieran. Un puente de madera pende en la gran gruta, bajo él el fuego de la lava volcánica, la que hace que el calor aumente, me detengo justo tras traspasar la puerta, no se si el puente es lo suficientemente fuerte como para no dejarme caer al candente líquido.
Pero la lava no es lo único que refulge en el lugar. Distintos tonos, diferentes brillos, diamante, oro, plata, materiales preciosos, juntos esperando a ser tomados y moldeados por manos expertas. El mayor tesoro que mis ojos jamás contemplasen hasta el momento, capaz de comprar cualquier alma, pues todo el mundo tiene un precio y aunque no todos los precios sean materiales, con el oro se consigue el poder y con el poder el mundo.
Red Skull no me conoce, nadie me conoce realmente. ¿Quien soy? Vampiresa errante, ambigua, que vaga en solitario por Utopía en busca de algo, algo que yo solamente conozco, pero hay un ansia dentro de mí, un ansia que nunca cesará por mucho que consiga y logre. El poder, conocimiento es poder, poder es conocimiento. Y ante mí se abre un mar de posibilidades.
- Tu organización dices... No conozco tu organización o a que se dedica. Tengo ahora mismo el mundo a mis pies, literalmente hablando y puede que me deje tentar por las expectativas. Puede que me prometas mucho, puede que acepte formar parte de tu mundo, aunque antes debes explicarme que es lo que aceptaría al formar parte de tus filas. Y lo que es más importante para mi. ¿Que me hace asegurarme de que cuando te canses de mi presencia no termine como la elfa que has empalado? Necesito ciertas garantías. _______________________________________ |
|  | | Judith Vasordiel

Cantidad de envíos: 113 Fecha de inscripción: 12/05/2010
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Lun Ago 09, 2010 7:51 pm | |
| Durante unos minutos debatieron acerca de qué opción elegir, o más bien qué camino tomar, pues como dijo la halcón, Red Skull esperaría que acudieran a su fortaleza como las moscas a la miel. Judith odiaba ser tan predecible, pero cuando los acontecimientos obligaban a ello y estaba envuelta la venganza y los lazos de sangre, no había otra alternativa que rendirse a lo que el enemigo esperase. Su mayor duda era cómo lograría soportar cinco horas de trayecto sin alimentarse de nuevo, sabiendo además, que el camino no sería fácil ni el clima acompañaría, a juzgar por cómo había sido hasta entonces. ¿Habría algún asentamiento humano en millas a la redonda? Lo ignoraba, y por otro lado, resolvieron atravesar el bosque. Con el ceño ligeramente fruncido en la niebla nocturna, echó a andar siguiéndolos, inspirando profundas pero silenciosas bocanadas de aire.
Se levantaba continuamente las faldas hasta la rodilla, en un – a menudo – vano intento porque no se enganchara con arbustos y ramas caídas. Había perdido toda esperanza de evitar que se ensuciara, a aquellas alturas de la misión: La falda casi por completo, exceptuando la parte más alta, estaba manchada de barro, y al estar mojada se pegaba a sus piernas incómodamente. Por fortuna estaba bien sujeta con el corsé, así como sus medias, y aunque tal vez estuviera más cómoda sin zapatos, no quiso arriesgarse a dejarlos en el camino. Un trueno resonó en la lejanía, iluminando momentáneamente la frondosa y lúgubre estampa. ¡Cómo odiaba aquel maldito lugar! Odiaba su necesidad vital, sus pies encharcados, el terreno enlodado e inclemente que le tocaba recorrer! Presentía que Vonkua también estaba algo hambriento, aunque de seguro, no llegaría a su estado, pues en comparación con la criatura ella debía estar famélica. Tenía la sensación que el tiempo no pasaba, y caminaban en círculos siempre por el mismo lugar, pero no desesperaría… Aún. Debía confiar ciegamente en que seguían buenos pasos.
En ese momento, llegó a su olfato un tímido olor, tratando de abrirse paso entre la humedad de la lluvia. Un olor dulce, tan dulce como podía ser el del vino para un adicto al alcohol, o el tacto de una ramera para el que no puede vivir sin el pecado de impureza. Era un ser humano, y sin embargo, no la halcón que les acompañaba. ¿De dónde provenía, quién era? Hacía rato que sus ojos dejaban ver un ligero destello rojizo, pero en aquel entonces, sus iris estaban encendidos como dos teas del infierno. Sentía sus huesos muy ligeros, su piel resbaladiza por la contracción de cada uno de sus poros y sus venas, sedientas. Ignoraba de quién se trataba, pero fuera quien fuese, lo más probable era que no saliese indemne del encuentro. La presencia era cada vez más cercana, más penetrante, y la vio.
Era una mujer, morena hasta donde podía ver. Sus rasgos se confundían un poco en la penumbra, pero por la figura de su cuerpo, debía ser hermosa. Tanto mejor. Daba señas de estar perdida, y no reconocer a los halcones; si además no era integrante de la organización, su mera persona era una invitación irresistible. Palpaba con confusión al elfo, haciendo preguntas desubicadas, y Judith avanzó hacia ella como un espectro hambriento de un alma. A juzgar por sus palabras, no le vería el rostro con detalle, por suerte. No le importaba si la mataba o no, tal vez debieran detenerla, tal vez la humana debiera huir por su integridad, pero… ¡Pobre criatura! No podía saberlo, y la vástago, desalmada y sin remordimiento por ello, la tomaría quién sabe si hasta hacerla expirar. |
|  | | Halcon Blanco

Cantidad de envíos: 92 Fecha de inscripción: 24/04/2010
Ficha de personaje Nivel: 1 Experiencia:
   (830/1000) Alineacion: Legal-Bueno
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Mar Ago 10, 2010 1:41 am | |
| De la nada apareció una mujer enfundada en rojo ciertamente sus ropas eran muy llamativas su aspecto era ciertamente provocativa y su actitud de niña perdida resultaba casi sospechosa, sus palabras eran inciertas y daba la impresión de que no veia bien, ciertamente su huérfana actitud era cautivadora y el elfo sospecho bastante ¿Que hacia una mujer así en esos parajes tan abandonados? Quizás seria una trampa del Red Skull
La primera en reaccionar ante la presencia de la nueva invitada fue lady halcón, exigiendo saber que hacia ahí a l oque el elfo solo asintió esperando que la joven diese una respuesta, pero al ver de reojo vio a la joven civil mas demacrada todavía y con una llama en sus ojos viéndola fijamente y por si fuera poco algo mas distrajo la atención del elfo
El tupido follaje de los pinos los resguardaba del intenso viento, pero a veces se arremolinaba en torno a ellos
Stephano: ¿Qué es eso?
Preguntó elfo de repente e inclinó la cabeza hacia un lado. Dejando de poner atención a la recién integrada y a la vampiresa que estaba a punto de atacar a Julia al parecer
Por encima del rugido del viento, les llegó el sonido penetrante de un gemido.
Stephano: ¡Miren! ¡Ahí!
Una docena de animales similares a caballos cruzaban el desfiladero detrás de ellos. Sus figuras se veían borrosas por la espesa llovizna que caía, y, al moverse, sus siluetas parecían casi fantasmagóricas. En una elevación, justo encima de ellos, había un enorme caballo, con su crin y su cola agitándose al viento.
Stephano: Aborígenes.... Tienen hambre, y ya nos han olido. Será mejor que nos ocultemos...
***************
Luego de que Shaiya contesto hubo un largo silencio como si el Red skull se hubiera ido, pero nuevamente la voz apareció de todas las paredes
Cara Roja: Vaya nuevamente me decepcionas, quizás no seas lo que busco, el mundo no esta a tus pies, estas cautiva y a mi merced y no era que me cansara la elfa, es que ella me traiciono ¿Viniste a cazarme sin saber nada de mi o de lo que hago? Bueno Te contare un poco sobre mi
En realidad solo soy un niño, mis padre era un trovador vagabundo y mi madre una cortesana, cuyo padre los obligo a casarle luego de sorprenderlos "con las manos en la masa" Tuve un hermano y a le siempre lo trataron bien, incluso le pagaron sus estudios y se metió en un seminario de una congregación eclesiástica y en cambio yo termine siendo un ayudante de alfarero
Un día una bruja hechizo a la hija del rey, la única forma de romper la maldición era resolviendo un acertijo, los sabios y eruditos del rey no pidan resolverlo, ofrecieron una recompensa a quien resolviera la charada de la bruja
Aquel acertijo fue fácil de resolver... El rey me ofreció formar parte de su corte y el acceso a la misteriosa biblioteca del reino los cuales devore como avidez
Mi favorito era un libro de historia acerca de un legendario guerrero llamado el fantasma considerado como un poderoso guerrero druida, pero le no tenia nada de druida, el.. era un tramposo, se valía de artilugios y trucos para hacerle creer a todo mundo que tenia poderes
El secreto de un buen truco es haber amañado la solución antes de tiempo
Y entonces descubrí la verdadera vocación de mi vida....
Hacer Trampa Jajaja
Pero bueno te ejemplificare un poco mas de l oque te espera si te unes a mi...
Medio minuto y se escucho el ronquido de la pared moverse y retumbando....... otro nuevo pasillo accesorio se abria ante la Vampiresa
Cara Roja: Adelante, la respuesta a tus preguntas esta al fondo de esa galera
El anterior retumbe de la pared pareció traducirse en un ruido de algún tipo de mecanismo. Como si unas poleas o cualquier tipo de maquinaria enana estuviera funcionando a pleno rendimiento..
Unos pasos más bastaron para que la Vampiresa pudiera ver, al menos en parte, una gran zona donde una especie de "cosa" rompía rocas como si fueran mantequilla. La "cosa", no era otra cosa que una enorme máquina de casi tres metros de largo, y unos dos de alto, con una forma vagamente similar a la de un escorpión burdamente robotizado.
En lugar de pinzas, tenía dos grandes taladros que trituraban roca a un avance vertiginoso. Y en lugar de aguijón tenía una especie de pala gigantesca que apartaba rocas ya trituradas.
De su cabeza no dejaba de salir un humo negruzco, estaba hecho de madera completamente excepto por las pinzas de metal, resultaba curioso como un objeto tan sofisticado pudiera siquiera ser concebido... parecía obra de brujería.
Habia un grupo de hombres topo- humanoides con un tono de piel magenta, de casi un metro, nariz larga con bigotes y ostensibles protuberancias en las mejillas de ojos diminutos y rojos- picando piedra alrededor de ella cubiertos por túnicas marrones y era virtualmente imposible ver sus rostros u otra parte del cuerpo.
Llenaban unos barriles con un mineral de olor picante un olor muy similar al que descargaban los hombres justo enfrente del despacho de Doctor Daark
Cara roja: Esos contenedores contiene un mineral especial llamado Mitril que es necesario para hacer unas armas alquimistas, este Mitril es especial pero no te revelare mis planes hasta que compruebe que eres valiosa para ti y para mis propósitos o si compartirás el destino que he preparado para esos halcones..... me enfrentado con ellos tantas veces que casi puedo predecir sus movimientos... Así que se como tenderles una trampa-De alguna forma ellos saben siempre donde deben de estar
Hay que pintarles un cuadro, un cuadro que les conmueva lo suficiente para hacerles sangra el corazón...
¿Porque no regresas a la habitación? Ahí hablaremos sin el ruido de la maquina....
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Sin turnos fecha limite proximo lunes _______________________________________  Halcon AlbinoEngullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga. |
|  | | Julia

Cantidad de envíos: 137 Fecha de inscripción: 15/03/2010
Ficha de personaje Nivel: 1 Experiencia:
   (450/1000) Alineacion: Neutral
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Miér Ago 11, 2010 4:47 am | |
| La joven que se había presentado con el nombre de Julia hacia el mismo vacio, bajó la mano con un leve suspiro al tiempo que cerraba los ojos, la soledad ya hacía que escuchara ruidos como compañía, ilusiones de que no estaba sola e incluso sus propias manos le engañaban con un tacto falso. Estaba claro que allí no había nadie, que la oscuridad de la noche sin luna, sin ninguna luz que pudiera darle un poco de claridad y bajo miles de árboles que actuaban como sombras la estaba trastocando, cuando de pronto, una voz femenina nació al instante. Julia, abrió los ojos rápidamente girando su mirada hacia aquella voz con un - ¡¿Qué?! – inesperado. No estaba loca, si había gente y además le exigían una respuesta como si estar en aquel laberinto fuera algo grave, sin más e inflando las fosas nasales volvió a pronunciar con algún que otro aire agresivo: - Si estas sorda es mi problema, no pienso repetir mi nombre y la pregunta es ¿Qué hacéis vosotros aquí?Si bien era cierto es que aun estaba en proceso de recuperación, poco a poco iba recordando memoria no para responder quien era exactamente, pero lo que si tenía claro, era que en alguna parte de su pasado, era respetada como la reina de los siete mares y no iba a permitir ser inferior en la actualidad. A pesar de seguir sin visión, al estar sin la presencia de los arboles su vista le dejo ver lo que era el dibujo poco claro de sus siluetas pero no para identificar con claridad cada uno de sus rasgos, ropa o pertenencias. El grito de advertencia del elfo hizo poner en alerta a la joven morena, que girándose dio un respingo al notar que algo estaba demasiado cerca, no sabía que o, quien era tan solo que estaba en el camino, debía alejarse de inmediato y mas sin saber con qué clase de gente estaba tratando – Es una encerrona – Murmuró. Rápidamente llevo su mano izquierda a la empuñadura de su cimitarra situada en su espalda, desenvainándola al momento y apuntando hacia adelante caminó dando pasos hacia atrás. La lluvia cada vez apretaba con más abundancia, haciendo que el cuerpo cansado de Julia empezara a temblar lentamente dándole así vagos recuerdos - El cielo lloraba sobre las aguas del rio, el equilibrio en un tronco gastado y mojado, caer y volver a comenzar. - Y así fue como en un desliz, sus piernas se aflojaron haciendo que sus rodillas se hundieran en el mismo lodo, con cierto cansancio por falta de alimentos, se levantó temblorosa apoyando la cimitarra y la mano en el frio y embarrado suelo, palpando al momento con una mediana piedra que sin pensárselo dos veces lanzó hacia adelante sin saber si le daba a alguien o no, pues no le importaba, tenía que salir del camino tal y como le habían advertido antes de comenzar el viaje en aquel laberinto. Sin más, tras lanzar aquella piedra echó a correr hacia los árboles yendo a parar nuevamente hacia los matorrales. _______________________________________ Nirole, Dibujo, Esgal |
|  | | Holly Blood

Cantidad de envíos: 19 Fecha de inscripción: 12/05/2010
 | Tema: Re: Tiempo y Castigo Vie Ago 13, 2010 12:52 pm | |
| La respuesta de la joven le pareció cuanto menos altiva y fuera de lugar, teniendo en cuenta que se encontraba en desventaja y en una situación muy desfavorable para dárselas de prepotente, pero Holly tenía su aguante, y esa muchacha estaba lejos de encontrar el límite. Con un simple suspiro, dejó que fuese el elfo quien hablase con ella, ya que era a quien estaba palpando, sin embargo éste no le hizo referencia.
No así ocurrió con la hermosa Judith, quien de nuevo había alterado su rostro y miraba a la joven desconocida con ojos calcinantes, Lady Halcón se sorprendió a sí misma temiendo no ser esa chiquilla, no quisiera que la vampiresa le mirara de la misma manera y es que ya había sentido anteriormente sus ojos sobre sí misma pero no de ese modo, a cada paso, su piel de cera parecía derretirse, sus manos crisparse y juraría que había visto al lobo sonreír. Holly zarandeó la cabeza, se estaba volviendo paranoica.
Finalmente sacó su cimitarra, sin apuntar a nadie pero manteniéndose en guardia, mientras miraba a la desconocida. Tenía buena figura y aparentaba bastante capacidad física, su impetuosidad era irritante y sin embargo le decía que difícilmente sería esbirro de Skull, por lo que sabía de ese sádico villano le gustaba que el mundo bailase a su son, y Julia – como había oído perfectamente cuando apareció- no tenía aspecto de sumisa.
Antes de que pudiese decir nada más o responder, Halcón Albino llamó su atención, guiando su mirada hacia el desfiladero... La asalariada entornó los ojos, pero no veía mucho más que sombras, tal vez el elfo no se hubiese parado a pensar que sus vistas no eran similares en capacidad. Aun así, esperó.... El aire traía un aroma desconocido, olía fuerte y sinceramente mal, como a carne en descomposición.. El viento se había levantado, la lluvia les llamaba, incluso el barro bajo ellos parecía querer decirles algo. La rubia miró hacia abajo y movió las botas para sacudirlas del fango, y volvió a mirar.. Se trataba de un grupo grande, eso sí lo podía distinguir, aunque todavía no sabía de qué. Para su suerte, su compañero respondió a la pregunta de su mente; eran aborígenes, salvajes muertos de hambre que les darían caza al encontrarlos en sus tierras.
Holly se preguntó si serían los mismos hombres que horas atrás vieron yacidos junto a la estaca de la drow, si eran espíritus, o simplemente habían fingido su muerte para saber dónde atraparlos. Sea como fuere, no se lo pensó mucho más cuando el único varón dio la orden. Se internó entre la maleza sin guardar su arma y se inclinó. Por allí cerca estaba Julia, podía sentir su calor aunque la lluvia borrase su aroma. La miró de reojo prestando atención al hecho de que, al contrario de lo que creía, ella se encontraba tan perdida – o más- que ellos.
Se escondió tras un gremio de helechos aplacados por el agua, se fijó en que los insectos corrían por sus hojas buscando refugio, todo el mundo huía aquella noche. Y ellos tenían doblemente prisa, no podían permitirse ese contratiempo, pero no era inteligente salir a la carrera para luchar, ni tampoco huir, los salvajes ya estaban demasiado cerca y les verían, no podrían competir con la velocidad de sus monturas.
_ Uno de nosotros podría correr... y el resto cubrirle, para que al menos alguien llegue al fin del camino y allí espere a los otros_ susurró de repente_ Judith deberías ir tú, ya que tu lobo se sabrá mover en el bosque, supongo...
Miró un segundo a la aludida y después regresó la mirada en guardia, a lo mejor estaba dejando su preocupación demasiado en evidencia, o tal vez la joven vampiresa ya supiese que conocía su condición, pero en cualquiera de los casos, lo que había dicho tenía un sentido, no les serviría ni a ellos ni a Shaiya convertida en cenizas cuando el sol apareciese... _______________________________________ |
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